En un pueblo pequeño se encontraba sumergido por la oscuridad de la noche, todos los habitantes del pueblo dormian profundamente, solamente estaba el canto de los grillos,en una casa se encontraba una niña quien se movía muchas veces en su cama,la mente de aquella niña la atormentaba la imagen de un rostro un poco borroso pero se le hayaba sus rasgos,unos ojos rojizos y arrasgados, la pequeña se incorpora y se sienta en la cama posando ambas manos en la frente.
—¿Porqué no me deja en paz? —.- suelta un suspiro bajo y se levanta de la cama y enciende una vela. -
La pequeña llama de la vela reflejaba un poco la habitación, al ponerse frente al espejo podía ver unas ojeras apunto de salir,su piel morena clara, ojos marrones oscuros, cabello ondulado y marrón oscuro se reflejaba en la llama.
-—Si sigo asi voy a ser ojerosa—.- susurro.-
Fuera de la casa se escucharon unos pasos llendose a la derecha y después siguió derecho. La pequeña sopla la vela,dejándola en la mesa de noche y salió de la casa,siguió los sonidos de los pasos hasta ver una figura femenina.