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Cuando ambos cuerpos cayeron al suelo con espadas atravesando su cuerpo, la sangre se derramó en el pasto.
- No! - maría suelta un grito ahogado mientras posaba ambas manos en su boca dejándose caer de rodillas- mis niños...no...-murmura con voz entre cortada-.
- Queda arrestada por ocultar al demonio en vida - ordena el padre mientras la señala con el dedo -.
Un hombre la sugueta de ambas muñecas hasta que.
- Déjenla en paz!!! - grita la pequeña mientras se lanza encima del hombre -.
- Pequeña, déjalo asi!!! - grita maría-
- Apártate, maldita mocosa! -el hombre empuja con fuerza a la pequeña-.
La pequeña cae al suelo con brusquedad haciendo que abriera los ojos mostrando su color rosado de ojos.
- Esta maldita!!! - grita Daniel - tiene el demonio dentro!!! - mostraba cierto nerviosismo en su voz-.
- No es verdad!!- grita Emily acercándose rápidamente hacia la pequeña-.
- Hay que eliminarla y llevarla al infierno donde pertenece
Un hombre saca su espada y comienza a acelerar el paso hacia la pequeña levantando la espada cerca de ella.
- No!!! - Emily se posa enfrente de la pequeña haciendo que las espada atravesé su pequeño pecho-.
- Emily!!! - suelta un grito ahogado la pequeña mientras sus ojos se cristalisan-.
- Maldita mocosa- murmura con irritación el hombre mientras asota bruscamente al suelo el pequeño cuerpo de Emily con su espada dejando la espada de sangre en la punta - Ni creas escapar de tu destino -apunta su espada a ella-.
La pequeña patea la espada haciendo que las espada se destrozara cayendo los pedazos al suelo, el hombre abre los ojos como platos y rápidamente otro hombre le corta la pierna y garganta a la pequeña haciendo que el cuerpo de la pequeña cayera haciendo que un charco de sangre saliera de su pequeño cuerpo.
- Bien,el demonio ya regreso a su lugar en el infierno - el padre voltea a ver a maría y a Manuel- llevenselos,mañana los vamos a quemar
- No!! Padre José ellos eran solo niños!! No han hecho ningún pecado tenga piedad!! - maría solloza mientras es llevada lejos del lugar junto con Manuel-.
- No nos hagan nada por favor!!!- grita Manuel-.
- Un demonio como tu no merece piedad - mostraba frialdad en la voz del padre-.
Los hombres se llevan a maría y a Manuel con brusquedad. El padre José ve a Daniel y extiende su mano con una bolsa de tela de color púrpura.
- Aquí tienes tus monedas de oro
Daniel agarra con un poco de brusquedad la bolsa mientras tenia el ceño fruncido.
El padre se fue con los demás hombres dejando a Daniel solo.