Aparco el coche en la puerta de mi apartamento. Me bajo, lo cierro y lo observo por un instante. Como si el coche pudiera escucharme le doy las gracias. Necesitaba huir y correr así sin que nadie me viera, sin que me conozcan, sin que me juzguen. Solo el asfalto y mi rival, él y yo.
Entro por la puerta y dejo las llaves del coche en la mesilla. Me quito las zapatillas y las dejo tiradas debajo del perchero. Necesito despejarme, no puedo dejar que estos sentimientos y estos arrebatos controlen mi vida, no puedo arriesgarme una vez más . Me dispongo a darme una ducha para refrescarme y en mi cabeza no paran de venir estos últimos recuerdos. El día ha sido agotador pero no ha acabado como imaginaba. Enseguida no puedo evitar viajar a cómo se veía ese extraño, como se fundía con la moto, la necesidad de retarle, esa mirada que no he podido ver bajo su visera, pero que transmitía peligro.
Antes de que tenga otros pensamientos, abro el grifo del agua fría y dejo que caiga sobre mí trayéndome a la realidad y quitando todo pensamiento, incluidos los de Travis. Haberlo visto con Sarah, lo que ha intentado conmigo en el pasillo, ya no lo reconozco está fuera de sí. Menos mal que no tengo que verlo mucho más. 2 días y desaparecerá de mi vida para siempre, Espero.
Cuando termino de ducharme, me acuesto en la cama y me quedo mirando el techo por unos cuantos minutos. Entonces me acuerdo de él. ¿Quién es ese Ryan? ¿Porque no lo siento como un extraño? El contacto, el roce de su piel, su mirada, su voz demandante y firme su cuerpo trabajado músculo a músculo como si los hubiera tallado uno a uno.
Me maldigo a mí misma, por tener estos pensamientos en vez de poder dormir. Cierro mis ojos y respiro profundo, no puedo tener ese tipo de pensamientos con estos dos chicos, tanto mi rival de asfalto como Ryan son un cliché, y en qué demonios estoy pensando, no los conozco, acabo de terminar con una persona, que es muy importante remarcar, por no conocerlo en profundidad de ha vuelto un loco obseso conmigo, bueno, más bien con la idea de tener mi vagina.
Cabeza fría Elisabeth, me digo a mí misma, no quiero nada ahora mismo menos desde lo último que he intentado con Travis. Me di una oportunidad y salió horrible.
Empiezo a dejar mi mente en blanco y por fin me quedo dormida.
Son más de las ocho de la mañana y por fin me duermo.
Pasadas unas horas…
Me despierto a las pocas horas empapada de sudor. El mismo sueño se repite en mi mente desde el año pasado. Me atormenta y me genera esa bilis que te sube por la garganta, ese dolor en el pecho que no te permite respirar, esa sensación de que se te cierra el estómago y esa que te hace sentir que no puedes respirar.
La ansiedad no es desconocida para mí, menos desde que Dan me partió el corazón en pedazos.
Me levanto de la cama y decido que ya no me voy a quedar dormida. Entro a mi vestidor y me cambio a un conjunto deportivo. Salir a correr siempre me aclara la mente.
El parque que queda a dos manzanas de mi apartamento es maravilloso. No se escucha el ruido de los coches ni de la ciudad. Como si te transportases a un bosque mágico de un cuento de hadas escuchas el canto de los pájaros, el movimiento de las hojas con la brisa.
Elimino aquí mi ansiedad, mi estrés, las preocupaciones del hospital, los malos días, todo.
Empiezo a estirar mis piernas y brazos, hago el calentamiento que tanto me costó a memorizar y entrecierro los ojos para ver si realmente esas personas están ahí.
Amber y Rick, mis únicos amigos. No me lo puedo creer, ya han vuelto de su viaje.
Amber me ha visto con sus grandes ojos negros y no tarda mucho en chillar.
-¡Isaaaa! - avanza corriendo y chillando como una niña- Que agradable coincidencia verte por aquí.
Antes de que pueda decir nada quedo aplastada por uno de sus abrazos asfixiantes. Amber es ese tipo de amiga que te quiere y lo demuestra dándote abrazos y enseñando sus sentimientos. Si está triste acabará llorando encima de ti y si está enfadada será incapaz de aguantarse más de dos horas sin hablarte.
-Hola Amber - digo sin mucho aire en los pulmones.
Siento que mi pecho va a estallar. Parece que se da cuenta y se reclina un poco hacia atrás.
-¡Perdón Isa! Pero ya no aguantaba más de 5 minutos con este señor mayor, es peor que uno de los perros senior del refugio.
- Yo también te quiero amorcito. - dice Rick por detrás. - ¿Hola Isa, qué tal todo por aquí?
Amber me libera de su abrazo que se parece a veces a una camisa de fuerza y Rick me da otro abrazo, completamente distinto al de su novia.
- Bien chicos, pero contadme vosotros ¿Qué ha hecho mi pareja favorita por allí?
Amber y Rick son de esas parejas que han tenido una historia de amor de verdad. Una historia sincera de esas que aparecen en las novelas románticas y en las telenovelas antiguas.
Rick estaba empezando apenas con un refugio de animales cuando una chica pelirroja apareció con un perro herido en brazos, cuando Amber entró por las puertas se enamoró y ella de él.
Está claro que el amor a primera vista existe y ellos son el vivo ejemplo.
Caminamos un poco por el parque y me despido de mi entreno de cardio para escuchar a mis amigos contarme acerca de cómo van con las colaboraciones de marcas para patrocinar ese proyecto tan bonito.
Salimos del parque y volvemos al escándalo de la ciudad. Cuando llegamos a la avenida principal no puedo evitar fijarme en el semáforo que se acaba de poner verde para que crucemos los peatones.
Es él. Parado a tan solo unos metros de mí se encuentra mi rival de anoche o Ryan, el escandaloso del hospital.
No sé quién de los dos es pero dudo que puedan ser la misma persona.
Él se percata de que lo llevo atravesado con la mirada desde que empecé a cruzar la calle y yo no puedo apartar mi mirada de él.
-¡¡Isa!! - me grita mirada amiga que me hace despegar la vista del motero del susto que me da. - ¿Tía en qué mundo estás viviendo? - mi amiga me examina mientras terminamos de cruzar y yo no puedo evitar girar mi cabeza una última vez más para verle con su cabeza cubierta con ese casco negro.
#77 en Joven Adulto
#2490 en Novela romántica
drama amor romance infidelidad venganza, amor deseo y sensualidad, bikerboy
Editado: 25.01.2026