Cicatrices de poder

Capítulo 13

No llegué directo al taller.

George había dicho que Madeline me buscaba, así que crucé el pasillo lateral que llevaba a su oficina, todavía con el libro de la mujer extraña apretado contra el costado, oculto bajo el brazo como si fuera una prenda más. Lo había estado leyendo a ratos, a escondidas, entre puntada y puntada. No entendía todo, pero algunas frases se me quedaban pegadas de una forma incómoda, como si no fueran nuevas.

Empujé la puerta.

—¿Madeline? —pregunté.

La oficina estaba vacía.

Las telas dobladas con precisión seguían sobre la mesa, los registros abiertos, la pluma descansando como si alguien fuera a volver en cualquier momento. Pero no había nadie allí.

—Cierra.

Me giré de golpe.

Kyrell estaba de pie junto a la ventana, recortado contra la luz. No llevaba armadura. Tampoco parecía apurado. Era como si hubiera estado esperándome desde antes de que yo supiera que iba a llegar.

Cerré la puerta con cuidado.

—George dijo que Madeline me buscaba —dije, más como explicación que como pregunta.

—La mandé a otro encargo —respondió—. Necesitaba hablar contigo sin testigos.

Eso hizo que se me tensaran los hombros.

—¿Sobre qué?

Sus ojos bajaron al libro que llevaba conmigo.

—Veo que seguiste leyendo.

Instintivamente, ajusté el agarre.

—No sabía que estuviera prohibido.

—No lo está —dijo—. Aún.

Se acercó a la mesa y dejó sobre ella un pequeño montón de libros encuadernados en cuero oscuro. Viejos. Demasiado viejos para circular libremente.

—Estos tampoco figuran en los registros principales —añadió—. Los vas a leer.

Parpadeé.

—¿Por qué?

Kyrell se apoyó contra la mesa, cruzando los brazos. No parecía complacido. Tampoco confiado.

—Porque estás buscando respuestas de todos modos —respondió—. Y prefiero saber qué encuentras… antes de que alguien más lo haga por ti.

—¿Alice le dijo que estuve en la biblioteca?

—Ten cuidado con lo que preguntas —replicó, sin dureza—. Y con quién confías.

—Es mi amiga.

—Eso no la hace segura.

Sentí el impulso de discutirle, pero lo contuve.

—Entonces… ¿me deja investigar? —pregunté—. ¿Así de fácil?

Una sombra cruzó su expresión.

—No confundas permiso con libertad, Grace Bell.

Se incorporó lentamente.

—Si tienes magia, quiero saberlo antes que el rey.
—Y si no la tienes… quiero entender por qué naciste rodeada de muerte, archivos alterados y mentiras.

El silencio pesó entre nosotros.

—Las brujas mataron a mi madre —dijo entonces, sin elevar la voz—. O eso es lo que me enseñaron desde niño. Así que no, no confío en ti.
—Pero tampoco confío en la versión que me dieron.

Lo miré sin saber qué responder.

—Lee —ordenó—. Aprende. Y no vuelvas a la biblioteca sin que yo lo sepa.

Tomé los libros.

—¿Y si no me gusta lo que encuentro?

Sus labios se curvaron apenas.

—A nadie le gusta la verdad cuando llega completa.

Me abrió la puerta.

—Nos vemos en la prueba del traje.

La segunda prueba siempre atraía miradas. Aprendices, costureras, incluso algunos nobles curiosos que fingían interés por la tela cuando en realidad buscaban otra cosa. Yo lo sabía. Lo sentía en la espalda.

El traje del príncipe avanzaba bien. Demasiado bien como para que alguien pudiera criticarlo sin quedar en evidencia. Aun así, el murmullo no desaparecía.

—Dicen que él pidió que se saltara la revisión.
—Que ahora la cuida.
—Que no es solo una costurera.

No respondí a nada.

Medí. Ajusté. Marqué costuras. Todo con precisión mecánica.

Kyrell apareció cuando ya estaba colocando los últimos alfileres.

No dijo nada. Solo se quedó quieto mientras yo trabajaba. El silencio entre nosotros era distinto al de antes. Más cargado. Más consciente.

—El traje parece bien —dije al final—. No habrá problemas en la ceremonia.

—Nunca los hay —respondió—. Hasta que los hay.

Se giró hacia Madeline.

—Está aceptable.

Eso, viniendo de él, era casi un elogio.

Cuando se fue, el taller exhaló como si hubiera estado conteniendo el aire.

—Grace —murmuró Madeline—. Ven.

Me llevó a un lado, lejos de los demás.

—No sé qué hiciste —dijo en voz baja—. Pero hiciste algo. Y el palacio no olvida esas cosas.



#665 en Fantasía
#118 en Magia

En el texto hay: misterio, principe, brujas magia

Editado: 26.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.