Ciencia Vampirica

Ferdinand, el pelirrojo

Estuve aturdido varias horas... al despertar apoye mi mano en el suelo, notando que rozaba una estructura metalica, el sol brillaba con fuerza, y me hacia borroso ver mi alrededor por lo que retregue  las manos en mis ojos mientras intentaba levantar mi cabeza, un sonido familiar me develo donde estaba,  el chirrido de las orugas  siempre me fue  lo mas agradable de los tanques,  estaba encima de un panzer IV, a mi lado una figura borrosa y oscura  se me acercaba  mientras decia en voz alta

-¡chicos, Alger desperto!-

Cuando mi vista se acostumbro a la luz estaba rodeado de rostros conocidos.

Berit me dio una palmada y procedio  a limpiar mi uniforme con rostro  jocoso mientras hacia una frenetica secuencia de pequeños golpes para sacar el polvo, esto saco carcajadas del grupo, le mire mientras pensaba con alegria que era un  pequeño estupido que seria dificil olvidar, de repente,  me quede extrañado viendo su uniforme, admito que le sentaba bien ser de la SS. Me dio algo de gracia ese pensar, que  vanidoso me habia vuelto, estuve imperturbable mientras los chicos me rodeaban contando chistea y anecdotas , Dustin fue el primero en preguntarme "¿en que unidad llegaste a Polonia?", sus rostros pasaron de alegres a  preocupados cuando no les respondia, me agitaban y daban pequeñas cachetadas hasta que Edwin me agito con tanta fuerza que casi me caigo del blindado, al recuperarme los abrace emocionado, ellos recibieron mi afectos algo contrariados luego Berit puso su mano en mi hombro y me pregunto:

 ¿Alger, te sientes bien?

Le respondi con serenidad:

No te preocupes, niño, estoy mejor que nunca

Berit sonrio mientras miraba a los otros con burla, al verme a los ojos cambio de sembrante y les ordeno a los demas que volviran a sus tareas, al escucharlo entendi que el era de mayor rango, tipico de ese cuatro ojos, con soltura me dio de beber de su cantimplora y me ayudo a sentarnos en la parte trasera del tanque, debo admitir que la madurez es algo palpable en los movimientos del chico, quizas es un insensato manipulable pero estaba ferviente en su creer y eso lo habia hecho ser un hombre, estupido pero hombre al fin.

Sentando en ese panzer note que eramos  la ultima unidad blindada antes de los caminones  de suministros. Se podia escuchar ecos de los estruendos de la batalla que opacaban el chirrido del metal cuando se superaba un obstaculo y algunas veces alertaba el tormentoso sonido de los estukas que indicaban que la guerra relampago habia llegado a Varsovia, mientras avanzabamos y nos acercabamos a la capital polaca pense que en algun momento se estancaria en trincheras, sin embargo, seguiamos adelante viendo aviones, vehiculos, caballos y bases destruidas en el recorrido, eso me demostro que seria diferente con la combinacion del poder belico de los  panzer y la aviacion nada podia detener el avance.  Ibamos rapido pero a pesar de ello aun estabamos lejos de Varsovia por lo que me relaje y segui con el papel de herido, asi no tendria que participar en la batalla, aunque estando cerca de los suministros la accion era poca.

Todo iba con relativa tranquilidad  hasta llegar a Varsovia, alli las cosas se complicaron, aun puedo recordar el momento...

Edwin se me acerco mientras cantaba una cancion de la SS, se sento al lado derecho dandome un sorbo de su cantimplora mientras me comentaba.

"Vi a patricia antes de partir, pregunto por ti, me conto cosas raras de ti, en realidad no le entendi ¿que sucedio? "

le sonrei y le pregunte "¿aun sigues creyendo en ella?, pense que ya la habias superado"

me quito la cantimplora con desden y comento con furia:

"Solo somos amigos, responde, ella te tiene miedo, ¿por que?, ¿que sucedio en la casa de la medium?"

Extrañado por el comentario Berit le mira y refuta" ¡calmate! ¿que fue lo que te dijo ella?

Edwin se tranquilizo y se nos acerco respondiendo:

"Dijo que Alger  intento matar a la medium y otras  cosas raras sobre espiritus, rituales raros y resurrecion, puras locuras".

No le preste importancia al comentario, no deseaba hablar de ello pero el chico se puso insistente con el tema, seguia insistiendo haciendome notar que habia algo mas que curiosidad, el chico estaba celoso, quizas el miedo no era lo que le mostro y el hecho que dedicara tiempo para analizar esa estupidez me dio gracia. recuerdo que sonreia mientras le decia

" niñito estupido, ¡que importa que paso!, esa chica nunca

 estaria conforme con un idiota como tu"

Edwin  me miro fijo, no era comun que fuera asi antes esos mocosos, mi agresiva respuesta le hizo retrocer un poco pero reacciono e intento golpearme,  entonces Berit intercedio, se coloco entre los dos mientras le decia a Edwin

Se puro cara a cara mientras le decia:

"No lo molestes, esta herido, entra al tanque y callate la boca"

Edwin lo miro a los ojos y lo insolito sucedio, esquivo la mirada y se retiro, primera vez que veo al pequeño renacuajo  tragarse su orgullo, quien iba a pensar que el cuatro ojos lo podria en su sitio sin siquiera dejarle replicar

Mientras Edwin se retiraba Dustin llegaba y al ver el rostro malhumorado del que de retiraba le dijo 

 ¿otra vez Patricia?

Al escucharlo nos reimos junto a Dustin hasta que el ofendido desaparecio dentro del tanque, sustituia a un chico pelirrojo, este se nos acerco, cuando se coloco junto a nosotros los chicos dejaron las risas y se pusieron serios, note el repentino cambio de humor y los mire intentando explicarme la reaccion, el chico se me acerco e hizo el saludos nazi y luego extendio su mano al decirme

"Saludos Alger, soy Ferdinand"

El rostro del chico era ovalado, cabellera pelirroja desordenada y abundante cejas, al hablar parecia siempre sonriente, incluso al estar serio tenia una leve sonrisa maquiavelica, los chicos no confiaban en el, se  notaba por lo seco del trato.

El nuevo chico dijo:




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