La noche envolvía el bosque en un silencio profundo.clara caminaba junto a lean, el alfa, sintiendo que cada paso le acercaba más a un mundo desconocido y, al mismo tiempo, inevitable. La luna brillaba sobre ellos, bañando su rostros en un resplandor plateado que parecía unirlos en un lazo invisible.
Lean se detuvo frente al río, donde el agua reflejaba la luz nocturna como un espejo vivo.Se giró hacia ella, con una mirada que mezclaba fuerza y ternura.
_Clara,desde que la luna te señaló, supe que no eras una extraña.Eres mi compañera, mi luna.No importa lo que venga, estaré a tu lado.
Clara bajó la mirada, confundida por la intensidad de sus palabras.
_No entiendo por qué yo....Que significa ser tu luna?.
Lean se acercó lentamente, su voz suave pero firme.
_Significa que tú vida y la mía están entrelazadas.Que tu fuerza es mi fuerza, y tú destino es el mío.La manada te protegerá, pero yo ... Yo te guardaré con mi propia vida.
El viento soplo entre los árboles, como si la naturaleza misma escuchara aquel juramento.. Clara sintió que el miedo se disipaba poco a poco, reemplazando por una calidez que nacía en su pecho. por primera vez, se permitió creer que no estaba sola que alguien la veía más allá de sus dudas y temores.
Lean extendió su mano, y Clara la tomó con un temor que se transformó en certeza.
No tienes que decirlo todo ahora _susurro él _Solo confia en mi .La luna nos guía, y juntos encontraremos el camino.