1º LIBRO – Realidad y Ficción
_PARTE 1: La huida_
44.
Peleas (1/3)
Raijin ya pensó en probar a descargar su electricidad, pero el Líder ya había pensado en ello antes de sujetarlo; si lo hacía, al menor chasquido que oyera, Akira lo enterraría bajo tierra sin darle tiempo.
—Vas a pagar por jodernos el plan, mocoso —le susurró este.
—¿Creías que no íbamos a hacer nada al respecto? —replicó Raijin.
—¡Creía que seríais más lógicos! Sobre todo tú, don iris perfecto. ¿Qué uso le dais a vuestro pergamino? Solamente el Líder de una RS tiene derecho a aprender su Técnica y a usarla. ¡Pero vosotros no tenéis Líder! ¡Ni siquiera Fuujin le ha cedido el cargo a nadie de vuestra RS! Tenéis un pergamino con una Técnica que nadie usa, guardado todo el tiempo en algún lugar, acumulando polvo. ¡Es un puto desperdicio! Lo más racional es darle uso a las cosas que dan una utilidad productiva a nuestro trabajo, ¿vas a decirme que no piensas igual?
—Tienes razón, yo sólo veo las cosas con la razón y la lógica, ¡y por eso respeto las normas de la Asociación, que dictan que una RS no puede tener más de una Técnica! Sólo quieres un aumento de poder para destacar en la Asociación y conseguir más prestigio.
—¡Para cumplir con éxito más misiones contra los humanos criminales!
—¡La norma de que los iris sólo pueden aprender una única Técnica y de que solamente pueden hacerlo los Líderes está por una razón, Akira! —se hartó Raijin—. ¡No es como aprender dos técnicas de lucha o de cómo freír un huevo en la sartén! ¡Son técnicas espaciotemporales que juegan con las leyes del espacio y el tiempo!
La chica y sus otros dos compañeros estaban más callados de lo normal. Cruzaban miradas silenciosas, sabiendo que su Líder estaba fingiendo que el motivo por el que querían robar otro pergamino era sólo uno y tan simple como ese, ganar más prestigio y poder. Pero había un motivo más, del que más les valía no mencionar ni una palabra, ya que ellos no eran los únicos interesados en apoderarse del pergamino de la KRS.
—¿Te crees que Denzel va a dejar que un iris manipule estas leyes más de lo que tiene permitido? —continuó diciendo Raijin—. ¡Confórmate con tu maldita Técnica!
—Si Denzel tiene un problema con eso, ya me encargaré de discutirlo con él, ¡pero tú deberías haberte quedado al margen! Entérate de una vez del lugar en el que estás en realidad, mocoso. El lugar en el que Fuujin os dejó. Vuestra RS se ha vuelto la más débil de todas. Hay rivalidades en vuestro grupo, ¿me equivoco? —Raijin, al oír eso, recordó las numerosas escenas que había vivido peleándose con Drasik—. Vuestro Sublíder está atado a la abstinencia por culpa de las sospechas del Gobierno. —Recordó que el viejo Lao estaba muy cerca de caer en la lista de sospechosos del Gobierno—. Tenéis a un novato poco experto que es prácticamente la sustitución de su gemelo. —Recordó a Kyo—. Y el pilar que os sostenía a todos se ha esfumado. —Recordó a Fuujin—. Por no hablar de esos dos compañeros vuestros que se marcharon, dejándoos sin otros dos elementos. Y uno de ellos... lleva años acumulando la peor de las famas entre los rumores de la Asociación. —Raijin cerró los ojos ante esa última mención, y apretó los puños—. Reconócelo, tu RS está muy mal.
Raijin se quedó un momento en silencio, agarrando el brazo de Akira con fuerza, mientras sentía las miradas burlonas de los demás encima de él.
—Puede... —murmuró—… que haya peleas entre nosotros, pero cuando tenemos que trabajar en grupo, lo hacemos a la perfección. Puede que uno de nosotros esté amenazado por las sospechas del Gobierno, pero es nuestro mayor veterano, con más experiencia que tú y que yo juntos en burlar esas sospechas. Puede que Ka-chan sea un novato, pero lo que pensáis de él no es más que una mera subestimación, lo cual os acaba de demostrar hace un rato. Y puede que ya no tengamos a nuestro Líder y que ninguno de nosotros pueda sustituirlo, ¡pero no le necesitamos! ¡Nos las arreglamos bien sin él!
—Y eso te conviene, ¿no? —siguió burlándose Akira—. Porque tengo entendido que tú y Fuujin no os lleváis bien... ¿no es así? Me pregunto si se tratará de algo del trabajo que habéis compartido durante tantos años... o si se trata de algo personal entre tú y él.
—¿¡Cuándo vas a callarte!? —saltó Raijin.
—Te molesta que te saquen los trapos sucios de las pocas cosas buenas que te quedan, ¿eh? —sonrió, apretándole más el cuello.
—Irónico, que tú hables de tener trapos sucios —se oyó una voz de repente en el lugar.
Todos dieron un sobresalto y miraron a su alrededor, buscando a alguien entre las sombras.
—Vaya... —resopló el Líder con fastidio, aunque sonreía—. ¿Quién andará por ahí?
«Ya era hora» pensó Raijin.
—No os tolero que os metáis con los miembros de mi familia —se oyó otra voz distinta, desde otro punto.
—Hay dos... —gruñó el Dobutsu de la MRS—. ¡Dad la cara!
—¿Miembros de tu familia? —preguntó el Líder, y miró a Raijin con cierta extrañeza, pero luego sonrió—. No... Claro, Raijin no tiene familia —volvió a mirar hacia las sombras, dirigiéndose a la segunda voz—. Tú debes de ser el nieto de Alvion, ¿verdad? Qué novedad veros a vos involucrado en una pelea de iris, mi Señor Yako.
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romance y humor, accion con poderes, sobrenatural y crimenes
Editado: 04.03.2026