2º LIBRO - Pasado y Presente
_PARTE 1: El nudo latente_
12.
Enlaces familiares
Después de vestir a los mellizos, Cleven fue a llevarse su plato y su taza vacíos a la cocina, pero entonces oyó un ruido en la entrada y algo que se arrastraba. Se quedó un poco extrañada, sin moverse, hasta que vio aparecer a Drasik entrando en el salón, medio dormido, vestido sólo con el pantalón del pijama y arrastrando los pies. Entonces, a la joven se le cayó la taza de las manos a la mesa.
—¡Drasiiik! —exclamó Clover, saltando de su silla y corriendo hacia él.
—Hola, súper Clo —bostezó el chico—. ¿Estás desayunando?
—¡Ya terminé!
Y ahí fue cuando se cruzó con la mirada de Cleven.
—¿¡Qué!? —gritaron al unísono, apuntándose con el dedo.
—¿Qué pasa aquí? —preguntó Brey, saliendo de la cocina con su taza de café—. Tú, ¿qué haces en mi casa?
—Vengo… a por huevos —contestó Drasik, sin apartar la mirada perpleja de Cleven, hasta que cayó en la cuenta—. ¡Ah, es verdad, que ahora esta vive contigo!
—Pe… Pero… —tartamudeó Cleven, y también cayó—. ¡Ah! Es verdad, que sois vecinos… ¡No! —agonizó—. ¡También es mi vecino! ¿¡Y cómo te atreves a entrar así sin camiseta en casa de otra persona!?
—Tengo calor —se defendió Drasik.
—¡Pero si hace frío! —replicó Cleven.
—No el suficiente para mí.
—¿Qué? Bueno, aun así, aparecer así en esta casa...
—Es cierto que sólo llevo unos pantalones, pero tienen más tela que todo tu pijama —sonrió Drasik con burla, señalándolo.
Cleven se tapó con los brazos, aunque en realidad no era para tanto, pero estaba muerta de la vergüenza por que un compañero de clase la viese en pijama de corazoncitos y osos panda.
—Buenos días —bostezó Kyo, apareciendo también en el salón pero de forma contraria a Drasik, cubierto hasta arriba con un pijama calentito y un jersey grueso.
—¿¡Qué!? —Cleven se consumió del todo—. ¿¡Tú también aquí!?
—Ah —se sorprendió Kyo—. ¿Cleven? Vaya, se me había olvidado que ahora vives con Raijin —sonrió alegremente.
—¡Pero… ¿tú también vives aquí?! ¿¡O has pasado la noche en casa de Jones como invitado!?
—Eh… Lo siento, creía que ya lo sabías —se disculpó Kyo—. Mi hermana Mei Ling y yo vivimos en la otra puerta de esta planta, en la puerta C. Por cierto, me gusta tu pijama.
Cleven pasó de rojo a morado de la vergüenza, y automáticamente se agachó y se escondió bajo la mesa, con la cabeza asomada, sin salir de su trauma.
—¿Tú también vienes a por huevos? —preguntó Brey, ignorando la escenita de sorpresas.
—No, yo a por leche —contestó Kyo tranquilamente.
—Pues hala —dijo Brey, encogiéndose de hombros y sentándose en la mesa.
Cleven seguía ofuscada, observándolos a todos con un rompecabezas en la cabeza. Vio a Clover pegando saltitos a los pies de Kyo con los brazos en alto, pidiendo que la cogiera. Kyo sonrió y la cogió, mientras Drasik se iba hacia la cocina y de paso le revolvió el pelo a Daisuke. Luego Brey empezó a desayunar. Era toda una escena completamente normal. A Cleven la pilló por sorpresa.
Al parecer, Kyo y Drasik, a juzgar por la confianza que tenían de entrar así de campantes en la casa de su tío, lo hacían muy a menudo. Unos entraban en casa de los otros, ya bien para pedir comida, para pasar el rato o para a saber qué. Cleven se preguntó si esto lo iba a ver más veces, y esto la inquietaba. No se hacía a la idea de que esos dos ahora eran sus vecinos, y vecinos de confianza. Lo de Drasik, vale, era cierto que ya sabía por Eliam que vivía al lado de su tío, pero lo de Kyo no tenía ni idea.
Agatha en la puerta A, Brey con los mellizos en la puerta B, los hermanos Lao en la puerta C y los hermanos Jones en la puerta D, ocupaban así las cuatro viviendas de la quinta planta, que previamente eran propiedad de Agatha. A Drasik y a Eliam les cedió la vivienda D hace casi doce años, cuando Neuval se llevó a Drasik del Monte Zou consigo a Japón, junto con su hermano Eliam, pasando primero una temporada en la propia casa de Neuval para adaptarse –siendo así cómo Cleven conoció a los hermanos Jones a los 4 años, algo que ya no estaba en sus memorias–, y después Agatha les dio su vivienda actual y enseñó a ambos hermanos huérfanos cómo cuidar de sí mismos.
A los Lao les cedió la vivienda C hace nueve años. Tras la muerte de Sai, Suzu quiso mudarse a otro sitio con sus tres hijos, y Agatha le facilitó este piso. No obstante, debido a su trabajo, al poco tiempo Suzu se tuvo que mudar a la ciudad vecina de Yokohama, pero lo hizo sola, quedándose Mei Ling con sus hermanos Yousuke y Kyosuke en esta vivienda por su mejor comunicación con el instituto y la universidad.
Y a Brey le dio la vivienda B cuando perdió a Yue y se vio solo con dos bebés recién nacidos.
La taimu había cuidado de estas tres familias en los últimos años igual que había cuidado de otros miles de iris a lo largo de los últimos siglos. Y al contrario de lo que pensaban algunos, que era parte de su trabajo como miembro de la Asociación bajo la potestad de los Zou, Agatha siempre defendía que ella jamás hacía algo porque alguien se lo ordenaba, sino que todo lo que hacía era porque a ella le daba la gana. Y esto tenía bastante que ver con la turbulenta mala relación que Agatha llevaba siglos manteniendo con sus creadores, los Dioses del Yin.
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Editado: 06.04.2026