Cleventine 2: Pasado y Presente [parte 2: El Descubrimiento]

2x67. Localización telepática

2º LIBRO - Pasado y Presente

_PARTE 2: El descubrimiento_

67.

Localización telepática

En la torre Hoteitsuba, ambos Líderes de la KRS y la SRS seguían charlando de anécdotas y novedades. Especialmente, desde que Cleven se marchó, Pipi podía ver que a su amigo no se le despegaba esa sonrisa orgullosa de la cara, y ahora ambos no paraban de hablar de sus respectivas hijas.

—Por cierto, ¿mencionaste antes que Álex se hizo amiga íntima de Nakuru al poco de comenzar el curso? —apuntó Neuval con curiosidad.

—Sí —sonrió Pipi felizmente—. Me llevé una alegría, cuando Álex me dijo que ya había hecho una amiga y me dijo el nombre de Nak. Es decir, ya me entiendes, todo padre querría que su hijo o hija tuviera de amiga a alguien como Nakuru, ¿verdad?

—Sin duda, mi Suna es una chica excepcional —afirmó Neuval, aunque luego entornó los ojos, denotando su sospecha sobre algo—. ¿Cómo de íntima… es con ella? —quiso saber.

—Pues… se ven todos los días en el instituto, pero por lo visto también quedan juntas después, para dar una vuelta y tomar algo… Todos los fines de semana también quedan… Hablan constantemente por el móvil… —A Neuval le fue creciendo una sonrisilla pícara—. ¿A qué viene esa cara de duende maléfico? —se mosqueó Pipi.

—Sí que son íntimas, sí…

—Eh, ¿qué insinúas? Tu hija ha sido íntima de Nakuru desde la infancia. Ellas hacen exactamente lo mismo, ¿no?

—Mmnno, “hermanito”, Cleven y Nakuru son íntimas amigas, pero la relación que llevan es un 35 % menos intensa que lo que acabas de describir.

—¿Ah?

—Pipi. Nicolás. Amigo —intentó explicarle Neuval—. ¿Dónde está tu infalible instinto supremo, tu olfato, tu perspicacia? ¿Sólo te funciona con los criminales o qué?

—¿Ah? —repitió.

—Vamos a ver. Las veces que Álex te ha hablado de Nakuru, y las veces que tú la has mirado mientras hablaba con ella por el móvil y tal… ¿Qué tipo de expresión emocional tenía durante esas acciones?

Pipi se quedó procesando un rato. Recordó dichas ocasiones con detalle, y esta vez, las analizó como iris. Ojos brillantes, pupilas dilatadas, mejillas sonrojadas, sonrisa radiante, voz ligera y dulce… Todo este tiempo, y se daba cuenta ahora.

Pipi se quedó como un monigote en la silla.

—Mm, hm —asintió Neuval, sonriendo divertido.

—¿¡Qué!? —exclamó por fin.

—Mm, hm.

—¡Pero ella…! ¡Q…! —casi se levantó de su silla, y se puso a mirar de un lado a otro, como intentando encontrar todo el resto de señales que se había estado perdiendo en años—. ¡No puede ser verdad!

—¿Tanto te disgusta esta noticia? —se sorprendió el Fuu.

—¡Claro que me disgusta! ¿¡Cómo no me va a disgustar que Álex no me haya dicho nunca nada!? ¡Esto es algo importante de ella, y yo creía que ella me lo contaba todo! ¿Por qué no me lo ha dicho nunca? —miró a su amigo con pena—. Yo creía que Álex sabía que podía contarme cualquier cosa, ¿por qué esto no? ¿Es porque en realidad no me ve de confianza? ¿Le he dado esa impresión? Siempre he procurado ser ese tipo de padre cuya hija sintiera que podía contarle cualquier cosa. ¿Le da miedo mi reacción o algo? ¿Cree que mi reacción la defraudaría? ¿Cómo puede pensar eso de mí? ¿Cuándo le he hecho pensar eso…?

—Ssh, ssh… —Neuval, que se había levantado de su sitio y se había acercado a él, fue posando las manos en sus hombros y dándole palmaditas—. No pasa naaada, ssh… Estás teniendo otro de esos ataquitos de pánico irracional que tanta satisfacción me dan.

—¡Neu! —levantó la cabeza con ojos dolidos y enfadados.

—¿Qué? Los “soldados ejemplares” siempre sois tan emocionalmente perfectos que veros por una vez mostrar vulnerabilidad por algo irracional es como ver un eclipse o cualquier otro evento cósmico poco habitual.

—¿Y si te eclipso la cara? —le gruñó.

—Pipi, te ahogas en un vaso de agua siempre que se trata de tu hija. Relájate. Tener una relación ejemplar o de plena confianza con ellos no significa que ellos vayan a contarte todo o a contártelo al instante. A veces simplemente quieren guardarse cosas para sí mismos, y no necesariamente es porque desconfíen o teman tu reacción.

—¿Hablas por experiencia? No me creo que Lex llegara a ocultarte algo alguna vez. Él siempre te lo contaba todo, cualquier cosa. Erais inseparables.

—Alguna vez Lex se guardaba algunos secretos o cosas personales, y eso es totalmente normal. Así que no montes un drama por este tema con Álex y mucho menos vayas a sonsacárselo como haría un humano infantil. Si ella quiere contártelo lo hará cuando ella quiera. Aunque tú te hayas enterado ahora por tu cuenta, lo único que debes hacer es esperar, y cuando llegue ese momento, escucharla.

—¿Desde cuándo Neuval Lao se ha convertido en el Líder más maduro y sabio de los dos? —ironizó Pipi con una sonrisilla de burla.

—Toda la vida he sido más maduro y sabio que tú —refunfuñó Neuval.

Pipi se lo quedó mirando un momento. Y de repente estalló a carcajadas. Se rio sin pausa durante dos minutos. Neuval lo miraba con cara de buldog y una vena hinchada en la frente.




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