Club Del Enigma

Sacerdote parte I

La sensación fue la misma.

Como si acabara de salir de lo más profundo de un pozo. Abrí los ojos con dificultad, durante unos segundos no pude moverme. El aire entraba con dificultad en mis pulmones mientras intentaba comprender dónde estaba.

La habitación.

Era la misma habitación.

Pero no exactamente.

Las paredes seguían allí, la cama también.

Los muebles.

Todo parecía ocupar el mismo lugar.

Y, sin embargo...

Algo estaba mal.

Era como si hubiese despertado dentro de una fotografía vieja y abandonada, la habitación estaba desolada.

mejor dicho deteriorada pero no abandonada, había alguien allí, apenas unos metros de mí junto a la cama.

Mi respiración se detuvo.

Un hombre.

No.

Algo con forma de hombre.

Vestía de manera similar a un sacerdote pero no a los actuales, a esos de los que aparecen en esas viejas fotografias colgadas en las iglesias, Llevaba una enorme toga negra que descendía hasta el suelo, la tela estaba quemada en varios lugares, dejando ver partes de un cuerpo demasiado delgado y malcuidado.

Sus brazos eran largos.

Demasiado largos.

La piel tenía un tono grisáceo, enfermizo, como si la sangre hubiese abandonado su cuerpo hacía mucho tiempo. parecía desnutrido, consumido por quien sabe que plaga pero a pesar de ello eso no lo detenia, seguia moviendose arañando con poca coordinacion casi frenetico o hipnotizado la cama

Una y otra vez.

Ras.

Ras.

Ras.

El sonido de sus uñas contra la madera recorrió la habitación.

Me quedé completamente inmóvil, sentia que bajo cualquier movimiento que hiciese yo reemplazaria la estructura de dicha cama, por lo visto no me habia sentido aun.

No me había visto.

O quizás sí.

No lo sabía.

Entonces miré hacia la cama.

Aarón estaba allí.

Recostado.

Inmóvil.

Mi corazón dio un vuelco.

—¿Aarón...?

dije casi como un murmuro inconciente, en ese momento los arañasos se detuvieron, sus dedos dejaron de rasguñar y el silencio fue inmediato.

Sentí que algo dentro de mí se congelaba.

La criatura comenzó a girar lentamente la cabeza.

No quería mirar.

Pero no pude evitarlo.

Su rostro quedó finalmente expuesto.

Y comprendí que había cometido un error.

Porque aquello no era un sacerdote.

Nunca lo había sido o quizas si pero en su tiempo por ahora solo era una anomalia mas que aun vestia como aquello que recordaba, sus facciones eran delgadamente marcadas, podia ver los cuencos de sus ojos vacios y la poca piel que quedaba estirada como si quisiera cubrir a toda costa los recovecos del rostro.

a pesar de no tener ojos aquellas cuencas vacias me miraban como si quisieran succionarme hacia aquel fin oscuro.

No.

No podía estar mirándome.

No tenía ojos.

Pero sabía que me había encontrado.

La criatura inclinó lentamente la cabeza.

Como si estuviera intentando comprender qué era yo, parecia confundido puesto no se movia ni yo tampoco, entonces su cabeza volvio a girar de forma brusca hacia el cuerpo tendido de aaron y sus garras volvieron a rasguñar.

Ras.

Ras.

Ras.

Como si estuviera esperando.

Como si estuviera reclamando algo.

Y entonces lo comprendí.

AAron no estaba alli como yo, solo estaba su cuerpo o parte de el y aquella criatura lo deseaba o no se si deseaba hacer daño o solo deseaba por placer seguir arañandolo.

Cogí un pedazo de escombro que había a mis pies no muy grande, era pequeño, demasiado pequeño como para realmente hacerle daño pero era lo unico que tenia realmente, lo observe por unos segundos y aunque no sabia que estaba haciendo.

En realidad, sí lo sabía.

Solo que no quería admitirlo.

Tenía miedo.

Un miedo tan profundo que sentía las piernas temblar.

Si aquella criatura podía hacerle algo a Aarón...

Si estaba allí por él...

Entonces no podía quedarme escondida.

Apreté el trozo de escombro y lo lance, atraveso el aire y golpeo la cabeza de aquella cosa, el sonido hueco resono en toda la habitacion deteniendo sus rasguños.

Silencio.

Mi corazón se detuvo al igual que aquella cosa, no volvio a mover sus brazos nisiquiera un centimetro, senti que la sangre abandonaba mi rostro.

Había sido una pésima idea.

Una pésima, estúpida y posiblemente mortal idea.

La criatura lentamente dejó de tocar la cama.

Sus dedos permanecieron suspendidos en el aire.

Entonces giró la cabeza muy lentamente primero hacia un lado y luego hacia el otro hasta que finalmente me encontro, aquellas cavidades oscuras se clavaron en mi

Sentí que mi cuerpo entero se paralizaba.

No podía respirar.

No podía moverme.

Pero algo dentro de mí seguía gritando.

Corre.

La criatura dio un paso.

Solo uno hacia atras, se veia ligero pero el suelo crujio por su peso, al igual que el retrocedi con un solo paso sin quitarle la vista de encima, el dio otro paso y yo lo iguale.

Retrocedí nuevamente.

Entonces miré a Aarón.

Seguía inmóvil sobre la cama.

—Vamos...

Mi voz apenas fue un susurro.

—Vamos, Aarón...

La criatura volvió a avanzar.

Y entonces comprendí algo.

No estaba furiosa.

No parecía sorprendida.

Era peor.

Parecía curiosa.

curiosa de mi, bueno aaron ya me habia dicho que yo era una anomalia de este mundo, quizas no sabe si soy peligrosa o nopero de algo estaba segura, esa criatura tenia todo su interes en mi, su cabeza termino por caer inclinada hacia un lado y sus brazos quedaron colgando casi rozando el suelo.

Abrio la boca y aunque no lo pareciera pronto como si las pareces susurraran escuche murmuros de una voz masculina distorsionada

"cuida señor a los sacerdotes, cuyas vidas se consumen ante tu altar por que son tuyos,




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