Code Eclipse

CAPÍTULO 49: KEP-4

CAPÍTULO 49: KEP-4

Darem no dudó.

—Spin Doctor.

Su engendro apareció de inmediato, girando con fuerza, listo para atacar.

—Lo voy a detener —dijo entre dientes.

César lo miró.

—¡Espera—!

Demasiado tarde.

Spin Doctor se lanzó hacia adelante con un movimiento rápido, directo al torso de Chris.

El golpe era limpio.

Preciso.

Iba a conectar.

Pero en el último instante…

Chris se movió.

Un simple paso.

Casi invisible.

Y entonces—

Una hoja brilló.

El brazo de Crimson Edge se transformó en una espada delgada y letal.

Corte.

Spin Doctor se detuvo en seco.

Su brazo… cayó al suelo.

Separado.

El giro se detuvo.

El tiempo pareció congelarse un segundo.

Y en ese mismo instante—

Darem gritó.

—¡AAARGH!

Su brazo también fue cortado.

La misma herida.

La misma precisión.

La sangre salpicó el suelo del pasillo.

Darem cayó de rodillas, sujetándose el brazo, temblando de dolor.

—¡MIERDA…!

César abrió los ojos con horror.

—¡DAREM!

Chris se quedó quieto.

Observando.

Sonriendo.

Crimson Edge giró suavemente la espada, dejando caer unas gotas de sangre al suelo.

—¿Lo olvidaste…?

La voz seguía siendo esa mezcla extraña.

Fría.

Ajena.

—El daño es compartido.

Darem respiraba con dificultad, apretando los dientes.

Spin Doctor retrocedió, inestable, con su forma incompleta.

César dio un paso al frente.

—¡Basta!

Chris inclinó ligeramente la cabeza.

—Interesante…

Miró a Darem en el suelo.

—Uno menos funcional.

Las cuchillas de Crimson Edge volvieron a cambiar de forma.

Preparándose.

El aire se volvió aún más tenso.

Y ahora…

La pelea había cambiado por completo.

Chris… o lo que fuera que estaba usando su cuerpo… dio un paso adelante.

Luego otro.

Y finalmente habló.

—Supongo que es momento de presentarme…

Levantó la mirada, con esa sonrisa torcida.

—Rook Salazar.

César apretó los dientes.

—…Así que tienes nombre.

Rook inclinó la cabeza ligeramente.

—Y si los mato… seguro que mi amo Alex se pondrá muy feliz.

Sonrió más.

—Así que eso es lo que voy a hacer.

—¡Ni lo sueñes! —gritó César.

Alzó la mano.

—¡Ahora!

Varias burbujas surgieron a su alrededor, flotando a gran velocidad hacia Rook.

Pero Rook reaccionó al instante.

Crimson Edge se movió.

En lugar de atacar directamente, agarró muebles del pasillo: una mesa, una silla, restos de la puerta.

Los lanzó uno tras otro.

Las burbujas explotaron al impactar contra los objetos.

—Tsk…

César retrocedió.

—¡No le entran!

—¡Vámonos! —gritó Darem, aún sujetándose el brazo.

César lo agarró por el hombro.

—¡Vamos!

Ambos corrieron por el pasillo, alejándose mientras Rook avanzaba lentamente detrás de ellos, sin prisa.

—Corran… —murmuró con diversión.

Lograron salir a otra sección del barco y cerraron una puerta metálica, improvisando una barricada con lo que encontraron.

Respiraban agitados.

Darem cayó contra la pared.

—Mierda…

La sangre seguía saliendo.

César lo miró, preocupado.

—Eso no está bien…

Darem apretó los dientes.

—Lo sé…

César miró alrededor, buscando algo.

—Necesitamos parar la hemorragia.

Entonces vio algo.

Una grapadora industrial.

Sus ojos brillaron.

—Tengo una idea.

Darem lo miró.

—No.

César levantó la grapadora.

—Sí.

—No.

—Sí.

—¡Ni se te ocurra!

César se acercó.

—Es eso o te desangras.

—¡Buscá otra cosa!

—No hay tiempo.

—¡César, no!

—Quédate quieto.

—¡NO!

César lo agarró del brazo.

—¡Te juro que si haces eso te mato!

—Después me agradeces.

—¡CÉSAR—!

CLACK CLACK CLACK

—¡AAAAAAAGH!

Darem gritó mientras César le grapaba la herida con rapidez.

—¡YA ESTÁ!

Darem respiraba agitado, con la cara roja de dolor.

—Te odio…

César se apartó un poco, evaluando.

—Pero estás vivo.

Darem miró su brazo.

Las grapas mantenían la herida cerrada.

Funcionaba.

—…Maldita sea.

César sonrió levemente.

—¿Ves?

En ese mismo instante—

BOOM

La barricada explotó.

La puerta salió despedida.

Madera y metal volaron por el aire.

Entre el polvo…

Una silueta apareció caminando lentamente.

Rook Salazar.

Crimson Edge desplegándose detrás de él.

—Qué escena tan conmovedora…

Las cuchillas brillaron.

—Ahora sí…

Dio un paso adelante.

—Sigamos.

Darem apretó los dientes, aún respirando con dificultad.

—No… no puedo quedarme atrás…

Alzó la mirada.

—¡Spin Doctor!

Su engendro apareció frente a él.

Pero algo estaba mal.

Muy mal.

Spin Doctor no se movió.

Quedó completamente quieto.

Como si el tiempo se hubiera detenido solo para él.

Su cuerpo estaba recubierto por una especie de capa extraña… translúcida, densa, como si fuera una película que lo aprisionaba.

Darem abrió los ojos con incredulidad.

—¿Qué…?

Intentó moverlo.

Nada.

—¡Muévete!

Silencio.

Spin Doctor no respondía.

Rook observó la escena…

Y comenzó a reír.

—JA…

Se llevó una mano al rostro.

—JAJAJA…

Bajó la mirada hacia Darem.

—Parece que tu engendro… dejó de funcionar.

Darem apretó los puños.

—Cállate…

Rook dio un paso adelante.

—Qué decepción.

Y entonces—

CRACK

Clavó una de las cuchillas de Crimson Edge en el suelo.

La cubierta del barco se partió.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.