Code Eclipse Caos

Capítulo 5 — Time Stop

Capítulo 5 — Time Stop

Takemi continuó caminando, y Grace la siguió casi por inercia.

El eco de sus pasos resonaba en el pasillo vacío, mientras las palabras que acababa de escuchar seguían dando vueltas en su cabeza.

Finalmente, Takemi habló de nuevo.

—Hace un año, tu primo César, Darem Roger y Chris Mercer participaron en un programa experimental del gobierno estadounidense.

Grace frunció el ceño.

—¿Qué clase de programa?

Takemi la miró de reojo.

—Viajes dimensionales.

Grace abrió la boca para replicar, pero Takemi levantó una mano.

—Sé cómo suena.

Siguió avanzando.

—La misión salió mal. Muy mal. El portal colapsó durante la travesía y los tres quedaron atrapados fuera de nuestra realidad.

Grace sintió que el corazón le latía con más fuerza.

—¿Fuera de…?

—En el multiverso.

La respuesta fue inmediata.

—Durante treinta días.

El silencio que siguió fue pesado.

Takemi se detuvo frente a un enorme ventanal que daba al laboratorio principal.

—Treinta días recorriendo mundos imposibles, realidades rotas y lugares que ninguna mente humana debería contemplar.

Sus ojos reflejaron una seriedad absoluta.

—Cuando finalmente encontraron una forma de regresar, alguien los estaba esperando.

Grace tragó saliva.

—¿Quién?

—Un hombre llamado Alex.

El nombre quedó suspendido entre ambas.

—Poseía un Engendro extraordinariamente peligroso. Uno capaz de alterar la realidad a su alrededor.

Takemi apretó levemente los dedos.

—No distorsionarla. No manipular ilusiones.

Giró la cabeza hacia Grace.

—Alterarla.

Grace permaneció en silencio.

—La batalla fue brutal.

La voz de Takemi bajó ligeramente.

—Chris quedó gravemente herido casi desde el inicio. César luchó hasta el final.

Una breve pausa.

—Pero Alex era demasiado poderoso.

El rostro de Grace se tensó.

Takemi no apartó la mirada.

—César murió protegiendo a los otros dos.

Las palabras golpearon con fuerza.

Sin adornos.

Sin suavizarlas.

Grace sintió que el aire le faltaba por un instante.

Takemi continuó.

—Darem estaba al borde de la muerte. Literalmente segundos de morir.

Su tono se volvió más grave.

—Y fue entonces cuando ocurrió.

Sus ojos se afilaron.

—Despertó la verdadera habilidad de su Engendro.

Grace la observó fijamente.

—Una capacidad que hasta ese momento había permanecido dormida.

Takemi dejó escapar una leve exhalación.

—Con ella, logró derrotar a Alex.

Pero enseguida añadió:

—Aunque la victoria estuvo a punto de costarle la vida.

El laboratorio detrás del cristal continuaba funcionando con normalidad, ajeno a la conversación.

—Cuando regresaron a nuestro mundo, solo ellos dos regresaron.

Takemi bajó ligeramente la mirada.

—Y César…

No terminó la frase.

No hacía falta.

Grace permaneció inmóvil.

Cada palabra se hundía en su interior con un peso insoportable.

Su primo no había muerto en un accidente.

No había sido una simple falla experimental.

Había luchado.

Había resistido.

Había protegido a sus amigos.

Y había muerto como un héroe.

Pero la rabia seguía ahí.

Porque nadie se lo había contado.

Nadie.

Takemi volvió a mirarla.

—Esa es la verdad que te ocultaron.

Takemi guardó silencio durante unos instantes, permitiendo que Grace procesara todo lo que acababa de escuchar.

Luego continuó caminando.

—No eres la única que ha tenido que descubrir este mundo de golpe.

Grace alzó la vista.

Takemi se detuvo junto a una enorme cristalera que ofrecía una panorámica de la ciudad.

Las luces de Berlín comenzaban a dominar el horizonte.

—Yo también poseo un Engendro.

Grace parpadeó.

Takemi la miró directamente.

—Lo desperté hace tres años.

No había orgullo en su voz.

Tampoco miedo.

Solo aceptación.

—Su nombre es Mirai.

Mirai.

Grace permaneció en silencio, esperando.

Takemi apoyó una mano sobre el cristal.

—La habilidad principal de Mirai consiste en ver fragmentos del futuro.

Una leve sonrisa apareció en sus labios.

—No predicciones absolutas. No destinos inevitables.

Se giró hacia Grace.

—Posibilidades.

Sus ojos se afilaron ligeramente.

—Instantes que aún no han ocurrido, pero que podrían ocurrir.

Grace recordó de inmediato cómo había sabido que vendría.

Takemi asintió, como si hubiera leído ese pensamiento.

—Por eso sabía que aparecerías hoy.

Se separó del ventanal.

—Pero esa es solo una de sus capacidades.

Su tono adoptó un matiz más técnico.

—Mirai puede acelerar mi percepción del tiempo. Durante unos segundos, todo a mi alrededor parece moverse con extrema lentitud.

Grace abrió ligeramente los ojos.

—También me permite analizar múltiples escenarios simultáneamente. En combate, eso significa calcular rutas, movimientos y probabilidades antes de que el enemigo siquiera actúe.

Takemi levantó dos dedos.

—Además, puedo detectar puntos de convergencia.

—¿Qué significa eso?

—Momentos cruciales.

Su respuesta fue inmediata.

—Decisiones que cambian por completo el rumbo de los acontecimientos.

Una pausa.

—Y, en circunstancias excepcionales, Mirai puede mostrarme ecos del pasado ligados a un objeto o a un lugar.

Grace frunció el ceño.

—¿Como recuerdos?

—Algo parecido.

Takemi asintió.

—Impresiones residuales.

Volvió a caminar lentamente.

—No es un Engendro especialmente destructivo.

Una leve sonrisa cruzó su rostro.

—Pero la información suele ser mucho más peligrosa que la fuerza bruta.

Grace no pudo evitar estar de acuerdo.



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En el texto hay: accion, accion poltica, acción / suspenso

Editado: 21.05.2026

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