Code Eclipse Caos

Capítulo 6 — Time Stop-2

Capítulo 6 — Time Stop-2

Un estruendo metálico interrumpió la conversación.

Grace dio un respingo y alzó la vista.

La escotilla del conducto de ventilación, justo sobre ellas, se dobló hacia afuera con un chirrido poco elegante. Un segundo después, una figura cayó desde el techo, aterrizando con sorprendente ligereza sobre el suelo pulido.

Darem se incorporó mientras se sacudía el uniforme.

—Tengo que empezar a usar puertas normales.

Se llevó una mano a la espalda y soltó una mueca.

—Mucho glamour, poco espacio. Casi me dejo una rodilla en ese conducto.

Grace lo reconoció de inmediato.

Y Takemi, lejos de sorprenderse, sonrió con una calma casi irritante.

—Darem Roger. Futuro director ejecutivo de Bloodvine.

Darem alzó una ceja.

Takemi continuó con impecable cortesía.

—El siguiente en la línea sucesoria de la familia D'Arven.

Darem se llevó una mano al pecho con dramatismo.

—Vaya, qué presentación tan elegante. Casi me emociono.

Se acercó un poco, observando la oficina.

—Aunque podrías haber añadido "extraordinariamente atractivo". La precisión es importante.

Takemi soltó una leve risa nasal.

—No quería mentir delante de una invitada.

Grace, pese a la tensión, tuvo que contener una sonrisa.

Darem se giró hacia ella.

—Grace. Lamento lo de antes. Mi abuela y sus conferencias sobre comer verduras tienen prioridad nacional.

Luego volvió a mirar a Takemi.

—Y tú sigues dando discursos de villana corporativa, por lo que veo.

Takemi cruzó los brazos.

—Alguien tiene que mantener cierto nivel de ambición en esta ciudad.

Sus ojos descendieron brevemente.

—Y sigues entrando por los conductos.

—Son gratis.

Darem sonrió.

Takemi inclinó ligeramente la cabeza.

—Tu Engendro, Caos, sigue siendo tan poco discreto como tú.

Grace observó cómo la expresión de Darem apenas cambiaba.

Takemi prosiguió.

—Capacidad física aumentada, velocidad extraordinaria, fuerza muy por encima del estándar de un usuario promedio.

Dio un paso alrededor de él, analizándolo como si fuera un expediente viviente.

—Y, por supuesto, su habilidad más destacada.

Sus ojos se afilaron.

—La detención temporal durante cinco segundos.

Darem levantó un dedo.

—Seis, en mis mejores días.

—Cinco con tendencia a desmayarte después.

—Detalles técnicos.

Grace los miraba alternando entre ambos, completamente perdida y fascinada al mismo tiempo.

Takemi sonrió con esa serenidad calculada.

—Uno de los Engendros más peligrosos registrados.

Darem se encogió de hombros.

—Y aun así sigo sin conseguir mis mangas gratis.

Takemi suspiró.

—Es imposible tener una conversación seria contigo.

El ambiente cambió en una fracción de segundo.

Un destello metálico atravesó el ventanal.

¡Bang!

Grace apenas alcanzó a reaccionar.

Pero Darem ni siquiera parpadeó.

Desde su espalda, una masa oscura emergió con violencia. Un brazo,negro y se extendió a una velocidad imposible.

Sus dedos se cerraron.

La bala quedó atrapada entre sus garras, inmóvil.

El proyectil aún estaba al rojo vivo.

Un segundo disparo resonó desde otro edificio.

Otra extremidad apareció fugazmente, desviando la trayectoria con un golpe seco.

El casquillo rebotó contra la pared y cayó al suelo.

Darem observó la bala atrapada en la mano de Caos con total indiferencia.

—En serio, esto ya se está volviendo repetitivo.

Abrió la mano y dejó caer el proyectil.

Tintineó sobre el mármol.

—No sirve de mucho que haya dos francotiradores apuntándome.

Levantó la vista hacia la ventana destrozada.

—Caos tiene un tiempo de reacción absurdamente preciso.

Sonrió de lado.

—A veces creo que reacciona antes de que yo piense.

Grace se quedó completamente inmóvil.

Takemi, por primera vez desde que la había conocido, mostró una expresión genuina de sorpresa.

Sus ojos se abrieron ligeramente.

—Impresionante...

Darem giró la cabeza hacia ella.

—¿Primera vez que lo ves en persona?

Takemi recuperó rápidamente la compostura, aunque la fascinación permanecía intacta.

—He leído informes.

Miró el brazo oscuro retraerse lentamente hacia la espalda de Darem.

—Pero los informes se quedan cortos.

Darem se señaló a sí mismo con el pulgar.

—Pasa mucho.

Un tercer disparo sonó a lo lejos.

Esta vez, Darem soltó un suspiro exasperado.

—Qué insistentes.

Grace lo miró incrédula.

—¿Eso es normal para ti?

—Los martes suelen ser peores.

Takemi caminó hasta la ventana rota y observó los edificios cercanos.

Su mirada se endureció.

—No son asesinos comunes.

Darem ya lo sabía.

Podía sentirlo.

Una presencia.

Dos, en realidad.

Y ambas desprendían esa energía familiar.

Esa presión sobrenatural.

Darem sonrió.

—Claro que no.

Sus ojos brillaron con emoción.

—Son usuarios de Engendro.

Takemi sonrió.

No era una sonrisa amistosa.

Era la sonrisa de alguien que acababa de mover una pieza decisiva en el tablero.

—Supongo que debería darte las gracias, Darem.

Se acomodó un mechón de cabello tras la oreja.

—Tarde o temprano pensaba eliminarte.

Sus ojos se clavaron en él.

—Que hayas venido personalmente me ahorra muchísimo trabajo.

Grace retrocedió un paso.

—¿Qué?

Takemi ni siquiera la miró.

—No voy a mancharme las manos contigo.

Levantó la mano derecha.

Chasqueó los dedos.

El sonido resonó como un disparo.

—Fenrir.

La presión espiritual explotó detrás de Darem.

Una presencia monstruosa.

Salvaje.

Antigua.

Los instintos de combate de Darem reaccionaron antes que su mente.



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En el texto hay: accion, accion poltica, acción / suspenso

Editado: 21.05.2026

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