Code Eclipse Caos

Capítulo 13 — Pop Security -2

Capítulo 13 — Pop Security-2

Las alarmas seguían resonando por toda la base cuando Grace llegó al final del corredor.

Frente a ella se alzaban las enormes puertas de la oficina de Takemi.

Grace sonrió.

—Hora de cobrar.

Pop Security apareció a su espalda, irradiando aquella energía rojiza característica.

Grace extendió la mano.

Decenas de burbujas se materializaron alrededor de la puerta.

—Revienten.

La explosión fue brutal.

Las puertas salieron despedidas.

El cristal panorámico se hizo añicos.

Escritorios, pantallas y muebles quedaron reducidos a chatarra en cuestión de segundos.

Una nube de humo y fragmentos metálicos llenó la estancia.

Grace avanzó entre los restos.

Su corazón latía con fuerza.

Lo había conseguido.

—Te encontré, maldita...

—Debo admitir que fue impresionante.

La voz de Takemi surgió desde un rincón intacto de la oficina.

Grace se giró bruscamente.

Takemi permanecía sentada con total tranquilidad en un sofá lateral, sosteniendo una taza de té como si aquello fuera una reunión casual.

Ni una sola mota de polvo había caído sobre ella.

Blad no estaba por ninguna parte.

Takemi sonrió.

—Felicidades por despertar a tu Engendro.

Grace apretó los puños.

—Voy a matarte.

—Lo dudo.

Takemi dejó la taza sobre la mesa.

—Después de todo, sabía que esto ocurriría.

Se puso de pie.

A su alrededor comenzó a formarse una energía azul plateada.

—¿Creías que te inyectaría un suero experimental sin contemplar este escenario?

Detrás de ella emergió una figura humanoide de elegante diseño mecánico.

Su cuerpo estaba cubierto por placas pulidas de tono azulado, y sus ojos brillaban con una fría luz blanca.

Mirai.

Takemi acomodó sus gafas.

—Mirai es un Engendro adaptativo.

Grace frunció el ceño.

Takemi continuó.

—Analiza cualquier habilidad, patrón de combate o energía hostil.

—Aprende.

—Evoluciona.

—Y genera contramedidas en tiempo real.

Mirai dio un paso al frente.

La temperatura de la sala pareció descender.

—Cuanto más prolongado sea el combate, más fuerte se vuelve contra un enemigo específico.

Grace chasqueó la lengua.

—Qué conveniente.

—La ciencia suele serlo.

Sin perder un segundo, Pop Security se lanzó al ataque.

Su puño rojizo impactó contra Mirai.

El choque hizo temblar la oficina.

Mirai respondió con un gancho al abdomen.

Grace retrocedió un paso.

Pop Security volvió a atacar con una lluvia de golpes.

Mirai bloqueó cada uno con precisión quirúrgica.

Los impactos resonaban como martillazos contra acero.

Burbujas explosivas estallaron alrededor de Mirai.

El humo llenó la sala.

Pero cuando se disipó, Mirai seguía intacto.

Sus placas habían cambiado de forma.

Adaptadas.

Grace abrió los ojos.

—No puede ser.

Mirai apareció frente a Pop Security en un instante.

Un puñetazo directo al rostro.

Luego otro al estómago.

Y una patada que la envió contra una pared destrozada.

Takemi observaba con las manos en los bolsillos.

—Como ves, Mirai aprende rápido.

Pop Security intentó reincorporarse.

Mirai ya estaba encima.

Cada intercambio favorecía cada vez más al Engendro de Takemi.

Grace apretó los dientes.

La pelea apenas había comenzado.

Y ya estaba perdiendo.

Mirai se movió con una velocidad imposible.

En un instante, apareció detrás de Pop Security y rodeó su cuello con ambos brazos metálicos.

La llave se cerró con fuerza brutal.

Las placas del Engendro de Grace crujieron bajo la presión.

Grace sintió una punzada aguda en su propia garganta.

Cayó de rodillas, llevándose las manos al cuello mientras luchaba por respirar.

Takemi avanzó con absoluta calma.

—Hay algo que debes recordar.

Se detuvo a escasos metros de ella.

—El vínculo entre un usuario y su Engendro es total.

Miró a Pop Security, que forcejeaba inútilmente.

—Si tu Engendro muere, tú morirás.

Sus gafas reflejaron la luz roja de las alarmas.

—Y si tú mueres, él desaparecerá contigo.

Grace tosió con violencia.

Aun así, reunió fuerzas y se puso en pie.

Paso a paso.

Tambaleándose.

Pero avanzando hacia Takemi.

Takemi arqueó una ceja.

—Persistente.

Grace alzó el puño.

No llegó a tocarla.

Mirai soltó a Pop Security y apareció frente a Grace como un relámpago.

Un único golpe.

Directo al abdomen.

El impacto fue devastador.

Grace salió despedida atravesando el ventanal destrozado.

El mundo giró a su alrededor.

Cristales.

Metal.

Viento helado.

Y luego...

La nieve amortiguó parcialmente la caída en el helipuerto exterior.

El frío la golpeó de inmediato.

Todo a su alrededor era blanco.

Montañas infinitas.

Tormenta.

Oscuridad.

Grace intentó incorporarse, pero el dolor recorrió cada centímetro de su cuerpo.

Sangre tibia se mezcló con la nieve.

La puerta del helipuerto se abrió lentamente.

Takemi salió al exterior, su abrigo ondeando bajo el viento siberiano.

Sus pasos dejaban huellas perfectas sobre la nieve virgen.

Se acercó sin prisa.

Como un depredador que sabe que su presa ya no puede escapar.

—Ya me cansé de este juego.

Su voz sonó fría.

Definitiva.

Grace respiraba con dificultad.

Cada inhalación ardía.

Pero aún no había terminado.

Con la poca fuerza que le quedaba, extendió la mano.

Varias burbujas rojizas aparecieron a su alrededor, flotando entre los copos de nieve.

Pequeñas.

Inestables.

Pero letales.

Takemi sonrió.

Y siguió avanzando.

Las últimas burbujas de Grace flotaron débilmente en el aire helado.



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En el texto hay: accion, accion poltica, acción / suspenso

Editado: 21.05.2026

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