Colección de lágrimas

Parte IV: La que hablaba con los ojos cerrados

Ella no lo miraba cuando hablaba.
Cerraba los ojos, como si el mundo fuera demasiado para sostenerlo abierto.

Decía que así las palabras salían más limpias.
Que mirar fijamente a alguien era una forma de prometer cosas que no siempre podían cumplirse.

A él le fascinó esa forma de huir sin moverse.

La conoció en una de las visitas silenciosas a la galería. No lloró, no preguntó, no tocó nada. Se quedó frente a una escultura durante largos minutos, con los ojos cerrados.

—¿Qué ves? —preguntó él, sin saber por qué.

—Lo que no quiso decir —respondió ella.

Esa respuesta se le clavó como una confesión ajena.

La invitó al taller.
Ella aceptó sin miedo, como si ya hubiera tomado una decisión invisible.

<3



#500 en Thriller
#229 en Misterio
#180 en Suspenso

En el texto hay: psicologico

Editado: 09.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.