´´Ahora ya no está solo´´
Ella nunca alzó la voz.
No hizo falta.
Sus palabras eran pequeñas, precisas, colocadas justo donde más dolían. No hablaba para ser oída, hablaba para quedarse. Y lo hacía en susurros, como si cada verdad fuera un secreto compartido solo con la oscuridad.
La conoció una noche tarde, cuando la galería estaba a punto de cerrar. No miró los cuadros de frente; los rodeó, como quien rodea una herida ajena para no tocarla.
—No estás bien —dijo de pronto.
Él se tensó.
Nadie decía eso en voz alta.
—Te escondes detrás de ellos —continuó—. Pero no te salvaste en ninguno.
Sus palabras no eran acusación.
Eran diagnóstico.
<3