Él no lo deseaba como a los otros. Lo necesitaba de una forma más profunda, más primitiva, más vergonzosa. Como si algo en su interior reconociera una carencia imposible de nombrar.
—Quiero entenderte —le dijo el hombre—. No tu arte. A ti.
Esa frase lo estremeció.
Hablaron de identidad, de la sensación constante de estar incompletos. De cómo algunas personas no quieren ser recordadas, sino permanecer. No había romance, ni ternura. Solo una intimidad densa, intelectual, peligrosa.
Entonces nació la idea.
No bastaba con pintarlo. No bastaba con fijarlo en un gesto eterno. Eso era para quienes podían ser dejados atrás.
La biblioteca en Booknet es una lista útil de libros, donde puede:
guardar sus libros favoritos
ver fácilmente las actualizaciones de todos los libros de la biblioteca
estar al tanto de las nuevas reseñas en los libros
Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.