Colección de lágrimas

.

Posó sin rigidez, como si el acto fuera cotidiano. Como si ser mirada fuera una forma más de habitar. Él pintó despacio, con una delicadeza casi reverente. El lienzo se llenó de una emoción suave: refugio.

Pero el hambre seguía ahí.

Esa noche preparó la mesa con cuidado.
No como un altar.
Como un comedor.

Ella no preguntó.
Aceptó.

No hubo prisa.
El ritual fue lento, respetuoso, cargado de una intimidad terrible. No era consumo: era integración. Una manera enferma de decir quédate, de negar la intemperie.

<3



#500 en Thriller
#229 en Misterio
#180 en Suspenso

En el texto hay: psicologico

Editado: 09.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.