Colección de lágrimas

.

Después, el cuadro.

Su retrato no mostraba miedo.
Mostraba abrigo.

Desde entonces, él empezó a sentir algo nuevo al crear:
una falsa saciedad.
Breve.
Engañosa.

Se decía que ahora no estaba solo.
Que llevaba dentro pedazos de quienes supieron cuidar, comprender, quedarse.

Pero el hambre no se fue.

Porque ningún hogar construido con ausencias
puede sostener a quien aprendió a devorar lo que ama.

Colgó su cuadro cerca de la mesa.
Como si así pudiera sentarse con ella cada noche.

<3



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En el texto hay: psicologico

Editado: 09.01.2026

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