Colección de lágrimas

.

—Si alguien me recuerda —susurró—, que no sea por lo que hice… sino por lo que sentí después.

Él asintió.

Esta vez no hubo solo pintura.

El ritual fue completo.

Preparó la mesa como si fuera un altar íntimo. No hubo violencia explícita, solo una entrega silenciosa, casi devota. Para él, comer no era destruir:
era negar la separación.

Cada gesto fue una negación del olvido.
Cada acto, una forma torcida de misericordia.

—Ahora no cargarás sola —pensó—.
Ahora eres parte de mí.

<3



#500 en Thriller
#229 en Misterio
#180 en Suspenso

En el texto hay: psicologico

Editado: 09.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.