Colección de lágrimas

.

Se fue sin mirar atrás.

Esa noche, el Fabricante no trabajó.

Se sentó frente a la escultura del hermano amado.
La tocó por primera vez con las manos desnudas.

Y comprendió algo que nunca había permitido entrar en su templo:

Algunas presencias no piden ser eternas.
Solo piden no ser usadas para llenar un vacío.

Las voces dentro de él guardaron silencio.

Incluso la que gritaba.

<3



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En el texto hay: psicologico

Editado: 09.01.2026

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