Eso fue lo primero que el Fabricante notó. No traía miedo. No traía deseo. No traía vacío.
Traía impunidad.
—Me dijeron que aquí uno se vuelve eterno —dijo, con una sonrisa ligera—. Supongo que eso tiene un precio.
El taller se tensó.
Las esculturas parecieron inclinarse apenas, como si rechazaran su presencia. Las voces dentro del Fabricante murmuraron al unísono, no en súplica… sino en advertencia.
La biblioteca en Booknet es una lista útil de libros, donde puede:
guardar sus libros favoritos
ver fácilmente las actualizaciones de todos los libros de la biblioteca
estar al tanto de las nuevas reseñas en los libros
Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.