Colección de lágrimas

.

No ella.
No la primera.
No el origen.

El Fabricante cayó de rodillas, gritando en silencio.

—Si te quedas —suplicó—, yo no podré irme nunca.

Ella se acercó por última vez. Le tocó el rostro. No como recuerdo, sino como presente.

—Amar no es retener —dijo—.
Pero tampoco es borrarse.

Entonces ocurrió lo impensable:

No fue él quien la soltó.

Fue ella quien se fue.

<3



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En el texto hay: psicologico

Editado: 09.01.2026

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