El mundo no notó la caída del taller.
No hubo titulares.
No hubo sirenas.
No hubo un vacío visible en el mapa.
Los mitos no desaparecen con ruido.
Se disuelven.
La galería cerró sin explicaciones. Un aviso breve, casi tímido, colgado en la puerta: “Cerrado por tiempo indefinido.” Nadie preguntó cuánto dura eso cuando algo ha terminado del todo.
Los visitantes dejaron de soñar con el lugar que respiraba.
Las esculturas, ahora ausentes, se volvieron recuerdos imprecisos.
Los retratos… nadie logró describirlos con claridad.
Como si el arte hubiera decidido no ser contado.
El inspector pasó una vez más. Miró el edificio vacío. Anotó algo en su libreta y la cerró para siempre. No había crimen que resolver cuando lo único perdido era una idea.
<3