Colección de lágrimas

.

Esa noche, el Fabricante volvió a crear.

No para responder.
No para competir.
Sino para corregir.

Su nueva obra no se mostró. No se encontró. No se nombró.
Existió solo para una persona.

El imitador.

Fue un gesto mínimo, casi invisible. Una escena privada donde nadie más miraría. Un mensaje cifrado en textura, en pausa, en aquello que solo alguien obsesionado con él sabría leer.

Y lo leyó.

<3



#636 en Thriller
#279 en Misterio
#238 en Suspenso

En el texto hay: psicologico

Editado: 17.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.