San Francisco, California
Ático de Erik
8:00 am de la mañana
Erik ¨The drakkar nórdico¨ Vancey
El despertador marcaba las 8: 00 am como todos los días , se levanto de su cama como era su rutina diaria y un dolor en el cuerpo de su último partido, el cual dio la victoria como era de suponerse, aparte de su constante fruncido de ceño permanente. Era conocido por sus rituales y estilo de vida: café negro , obvio cargado , cabello rojo recogido en un moño tras la cabeza y su amor por el silencio, se dio cuenta que básicamente entre eso y el campo de rugby, su vida tenía momentos donde el silencio era un lujo.
A pesar de la insistencia de llamada de su mejor amigo Liam, no dudo en dejarlo correr y no embarcarse en la verborrea de su mejor amigo a la hora del desayuno.
Erik mirando el teléfono mientras vibra con la llamada de Liam:
— "Nueve llamadas, Liam. No hay nada tan importante a las ocho de la mañana que no pueda esperar a que mi café se enfríe." Sobretodo teniendo que seguir su entrenamiento para el próximo partido de exhibición.
Ya habiendo desayunado, entrenado en casa, revisado su correo, decidió que hoy su corrida matutina en el parque central sería como siempre a su hora habitual . Al terminar de prepararse, se arregló, y mientras estaba en eso, decidió darse su dosis de motivación diaria viendo las estadísticas de su equipo y de otros, cuando de repente y obviamente apareció la imagen y voz de su nemésis; la reportera deportiva y detractor principal : La señorita Sloane Vane aka la mujer más obsesionada con sus pasos y carrera, mejor dicho el tiburón deportiva que no pierde tiempo para saber sus pasos.
— "Vane, ¿no te cansas de oír tu propia voz? Porque yo sí." -Pareciera que su obsesión va en aumento.
( El análisis de la reportera en la TV):
Sloane Vane (TV): — "...y aunque Erikson aka The drakkar nórdico tuvo la victoria, su falta de control emocional en el tercer cuarto podría ser su ruina esta temporada." - Todos sabemos que algún día no se controlará y cuando eso pase......
Erik: — "Mi falta de control será lo que use para lanzarte el balón a la cabeza uno de estos días ."
Aún con escuchar a su mayor hater siguió con su rutina, apagó la tele, señaló con el dedo medio la pantalla plasma y maldijo a esa mujer como era de costumbre en su vida ya gris.