Collided With Sunshiness

Capitulo 5: Placaje Perruno

San Francisco, California
Apartamento de Naomi

Domingo

Naomi

Al ser su día libre, ella lo tenía planeado que irían a un día de parque: ella y la manada. Además doña Gladys necesitaba su descanso de sus perrihijos y sus ocurrencias.

Cómo siempre preparo su Stanley rosa con una bebida, está vez café con sabor a vainilla, dio de comer a sus perros, armó su equipaje perruno, y se dispuso a ponerles sus collares para ir al parque central y favorito de todos ellos; en los cuales había puestos de comidas, zonas con tanques para ver patos e incluso helados para ellos ¨si se portaban bien¨, osea que se les compraba aunque no.

Se dispuso a caminar, cerro la puerta de su casa y se topo con nada más y nada menos que con doña Gladys que no estaba viendo su serie con el actor bonito, al contrario se encontraba en su puerta abierta esperando a que saliera:

Doña Gladys: — "¡Ay, mis nietos! Mira qué guapos están hoy. Nash, hoy siento algo en el aire... me parece que vas a conocer al futuro padre de mis nietos humanos y caninos en ese parque." ! LO PRESIENTO!

Naomi: — (Riendo) "Ay,doña Gladys, si ese hombre se me aparece, le prometo que me le tiro encima antes de que pueda decir 'hola'. Pero lo dudo, el único amor de mi vida ahora mismo tiene cuatro patas".

Doña Gladys: !Ya veremos! - dijo entrando a su casa.

Al continuar su camino al parque en vez de coger el coche como días anteriores, decidió caminar con la manada, detallando sus personalidades; las mellizas Betsy y Lulú , llevaban lazos de dos colores (rosa y morado) para distinguirlas aunque ella sabía cuál es cuál; Magda con su cara arrugada parecía enfadada pero solo estaba aburrida eso no quitaba que amara ir a broncearse y Charlie, era el que jalaba la correa para llegar lo más rápido posible porque su energía era imparable.

Al ser domingo se esperaba mucha concurrencia pero no había nadie en un buen radio , así que soltó el acné de todo ellos para que explotarán como siempre, ya que sus perros siempre sabían dónde encontrarla:

Naomi: — "¡Libertad! Magda, por favor, no te quedes dormida en medio, ¡Charlie! ¡Despacio, que vas a quemar esas ruedas!". ! Betsy y Lulú anden a explorar más no causen controversia!

Al cabo de una horas , al recoger para irse noto una anomalía y era que Charlie corría detrás de algo o alguien, cosa extraña, hasta que tuvo que ir detrás de él por esa misma razón a toda prisa, derramando su Stanley rosa y dejando al resto del escuadrón atados.

San Francisco, California

Parque Central

Domingo

ERIK

Todo ocurre un domingo en el parque, después del último espectáculo de Sloane y de su semana de exhibición, decidió que correr en el parque no era una mala idea, hasta que de repente se topo con un proyectil negro y peludo que salía de los arbustos cuya velocidad no media límites . Tal proyectil con una gran arranque de emoción detrás de él, terminó encajado entre sus piernas , terminado en él haciendo un movimiento casi acrobático para no aplastar con sus casi 120 kilos al can que continuaba hacia él, terminando en el césped con su eterno ceño fruncido y enojo.

NAOMI

Al percatarse del hecho y al ver que Charlie no quería o deseaba frenar decidió agarrarlo, lo que le valió una lamida a pesar de estar muerta del susto por su cachorro. Erik aún refunfuñado soltó un gruñido que espantaría al más aguerrido pero no a Naomi que lidiaba con pacientes todo el tiempo , decidiendo tenderle la mano a aquel hombre que no la tomo sino que se paró mostrando su gran tamaño e intentando intimidarla, y el cual se colocó frente a dicha mujer de manera sería , con todos sus rasguño.
Naomi: (Jadeando) "¡Oh, por todos los cielos! Charlie! ¿Estás intentando derribar a un gigante?"
Ella se pone al frente de Erik, invadiendo su espacio personal sin ningún rastro de miedo ante su1,90 m de altura.
Erik: (Con voz profunda y áspera) "Tu perro es un peligro público, mujer. Casi me rompo el cuello."
Naomi: (Ignorando el gruñido y dedicándole una sonrisa radiante que lo deja descolocado) "Y tú casi le rompes el corazón, ¡mira qué cara de arrepentimiento tiene! Soy Naomi, por cierto. Y este pequeño kamicaze es Charlie. Siento mucho el intento de asesinato perruno a tu persona o en este caso a tu orgullo"
Erik solo se quedó en silencio, mirando alternativamente el perro y Naomi y su sonrisa, dándose cuenta de que, por primera vez en su carrera, alguien de la mitad de su tamaño lo había dejado sin palabras.
Ella, llegando a su lado y arrodillándose sin ningún rastro de miedo ante el gigante embarrado—. A Charlie le encantan las piernas fuertes, cree que son árboles de roble. ¿Estás entero, "Oso"?
Erik la miró fijamente. Sus ojos verdes chocaron con los castaños claros de ella. Nadie, absolutamente nadie, lo llamaba "Oso" a la cara sin recibir una mirada asesina o gruñido . Pero esta mujer no solo no retrocedía, sino que le estaba bromeando como si fuera un niño en vez de un hombre.
—Me ha tirado al suelo —dijo Erik con su voz más profunda y amenazante.
—Técnicamente, si fue Charlie. Yo solo soy la que limpia sus desastres —respondió ella con un guiño, sin dejar de sonreír—. Soy Naomi. Y tú pareces alguien que necesita un café... o un abrazo. Aunque sospecho que eres más de café (los abrazos vendrán luego) ,- pensó ella.
Erik , el drakkar nórdico infranqueable del rugby, sintió por primera vez en años que no tenía ni idea de cómo defenderse de ese ataque tan soleado.




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