San Francisco, California
Apartamento de Naomi / Parque Central
Domingo
Erik
Al irse del complejo de apartamentos donde residía Naomi. Él se puso a analizar la situación como si fuera un problema a resolver y no una chispa en su organismo. Mientras iba de camino al parque central procuro que nadie lo reconociera y también que su corazón no latiera el doble de lo que sintió con aquella mujer que irradiaba un aura distinta. Al cabo de unos minutos sonó su celular, el cual estaba conectado con su reloj inteligente, se paró para responder la llamada de Liam, que como siempre era el primero en hacerse notar:
Erik: — (Con voz ruda) "Más te vale que New York se esté quemando, Liam, porque es la décima vez que llamas."
Liam: — "¡Ese es el ánimo de un campeón! He revisado tus números del partido de prueba, hermano. Estás embistiendo con la potencia de un tren de carga, pero tu ritmo cardíaco está... ¿espera, qué le pasa a tu reloj ahora mismo?
Erik: — "Es el calor de San Francisco. No empieces con tus diagnósticos de software."
Liam: — "Ya, claro. El calor. Por cierto, estaré por allá el viernes. Prepárate ya tengo la reservación. Tú pones los músculos, yo el código."
Erik: — " Te veo el viernes. Adiós."
Como siempre su amigo hablo del último reporte de las analíticas de sus partidos , sobre su última conquista y por supuesto cuando iría a verlo para molestar, ya que este vivía en New York pero siempre que podía iba a verlo. Había sido así desde siempre, desde la universidad donde ambos habían estudiado, Aunque él se fue por algo más salvaje como los deportes, Liam decidió que crear un software , ir a Sillicom Valley y crear su propia empresa tecnológica no era impedimento para ser su alma gemela en la vida. Habiendo hablado y agendado su próxima salida, termino la llamada e ingreso a su auto después de seguir pensando en su pequeño rayo del sol.