Naomi
Al despertar después de su sesión de sexo puro con Erik, no pudo evitar aflojar las grandes manos de él, que la tenían sujeta sin querer soltarla , cosa que no le incomodaba después de todo lo vivido. Se encontró detallando pacíficamente a su hombre desde su posición arriba de él , cosa que le dio tiempo a ver cómo era este cuando dormía plácidamente y sin dar la testosterona que irradiaba a diario, detallo su cabello regado entre sus almohadas y como cada vez que se movía este se ponía más posesivo al abrazarla.
Todavía era de madrugada, alrededor de las 5 am , y a pesar de ser un día de trabajo, ella ya contaba con que era uno de sus días libres del hospital, aunque no sabía sobre él y no entendía mucho las rutinas de un deportista, no quiso despertarlo.
Sin más preámbulos ,decidió seguir durmiendo arriba de él y decidió que ya verían como proseguir cuando no fuera tan temprano en la mañana.
—Todavía es temprano, oso rojo —susurró ella, dejando un beso suave justo sobre su corazón. —. Duerme.
Erik
Estaba acostumbrado a grandes pesos por sus rutinas de ejercicios, pero la de su mujer le parecía ligera arriba de él , y más ahora que sabía lo que era tenerla debajo de su figura , aunque en este momento ella lo tenía atrapado de cara a cara como si de un beso se tratara a pesar de estar dormida, demostrando su gran fuerza a pesar de su pequeña estatura.
No pudo evitar verla mientras la tenía allí tan calmada, incluso cuando dormía irradiaba rayos de sol, o era capaz de elevar la temperatura de una habitación en cero grados. Vio como varios rizos caramelo caían de su cara , tocó su nariz respingona y por supuesto, sintió como esas piernas lo acorralaban y esos brazos buscaban su calor corporal.
Reviso el reloj en la mesita de noche que ella tenía en su habitación y vio que eran apenas las 7 AM de la mañana, lo que quería decir que tendría la mañana entera para estar con ella antes de ir a practicar al estadio en la tarde para su próximo partido en arenas internacionales.
Así que decidió seguir durmiendo y no despertar a su mujer.