Naomi
Dejo a Erik durmiendo dentro de su loft espacioso , decidió embarcarse en la rutina de sus perrihijos, al encender la tele no pudo evitar ver el noticiero deportivo que siempre hablaba de su hombre y ahí entre comentaristas estaba la némesis de Erik y mayor hater de invitada especial: Sloane Vane , una mujer de corte bob , color negro, de figura imponente con una sonrisa de tiburón, que se la pasaba hablando de las estadísticas no solo de su hombre sino del resto del equipo, pero siempre haciendo énfasis en su ya declarada obsesión con Erik.
—"...Y aunque las estadísticas dicen que Erik es el pilar del equipo, yo sigo viendo a un hombre cuya rigidez será su perdición en el próximo torneo internacional" —decía Sloane con una voz aterciopelada pero cargada de veneno—. "A veces, el exceso de confianza es solo una máscara para la falta de adaptación."
Se pregunto si ella era así de mala energía en su vida cotidiana o solo por el simple hecho de nacer, también no evito que alzara su Stanley para maldecirla como hacia Erik cada vez que veía los canales y ella aparecía.
Incluso la manada pensaba igual que ella y como sería conocerla en los futuros eventos en la que estaba invitada.
—¿Tú qué opinas, Charlie? —le pregunté al grandullón, que se había detenido frente a la tele, emitiendo un gruñido bajo y sordo hacia la pantalla.Betsy y Lulu ladraron una vez, como si estuvieran de acuerdo con las maldiciones que Erik solía lanzar al televisor cada vez que esa mujer aparecía.
—Disfruta tu tiempo en el aire, Sloane —le dije a la pantalla, dándole un sorbo a mi café con sabor a vainilla—. Porque si alguna vez nos cruzamos en un evento, vas a descubrir que este oso rojo tiene a una mujer mucho más matona que sus estadísticas.