Erik
Al llegar a casa junto con Naomi, después de estar varios días en el hospital, se sentía adolorido pero con ganas de salir de ahí sobretodo por la paz mental de su mujer . Al llegar fue recibido por doña Gladys que fue la primera en saludarlo y ver cómo seguía.
—¡Ay, mi muchacho! —exclamó la doña, juntando las manos con alivio—. Mírate nada más. Tenías a esta pobre mujer santa con el alma en un hilo. ¿Cómo te sientes, grandote ? ¿Te duele mucho?
—Estoy entero, doña Gladys, no se preocupe —respondió Erik casi gruñendo cansado —. Los médicos exageran. Además, no se una a las cosas de mi mujer porque yo me curo rápido.
Naomi soltó una risa leve, aunque cargada de cansancio, mientras dejaba las llaves en la entrada.
—No le haga caso, doña Gladys, es el peor paciente del mundo. Gracias por estar pendiente.La queremos mucho, él con sus gruñidos incluidos.
Lo que conllevo que doña Gladys solo pestañara, como siempre de coqueta con él.
Después de entrar detrás de Naomi al que sería su apartamento por tiempo indefinido hasta recuperarse , escuchó los pasos de la manada, los cuales se acercaron a ver cómo estaba, y hay pudo notar que Paris se le quedó mirando fijo con angustia, este solo la miró y no pudo evitar sonreír. Con cuidado, usando su brazo todavía en buen estado, la cargó en vilo, recibiendo así su primera muestra de cariño en forma de lametón.
—Ya me contaron que te pusiste como loca cuando me viste caer, ¿eh? —le susurró Erik a la perrita, acomodándola contra su pecho—. Eres igual de dramática que tu madre.
—¡Oye! Te escuché —protestó Naomi
Aun con ella en brazos se dirigió al cuarto, la coloco en la cama y mientras Naomi estaba ordenando y organizando, se recostó en su cama con la manada y encendió la televisión:
[—...y seamos honestos —decía la voz afilada de Sloane en la televisión—, una caída de ese calibre no solo expone la fragilidad física del jugador, sino la falta de reflejos en momentos de alta presión. El accidente era totalmente evitable si hubiera estado concentrado en el juego y no en el espectáculo]
Erik soltó un bufido, —Esta mujer no descansa —mutó para sí mismo.
Al cabo de un rato llegó Naomi, la cual se llevó a la manada a comer a la cocina , está se acerco a él, que se había quedado dormido efecto de los medicamentos para entregarle la bandeja con su almuerzo y para que comieran juntos en la cama. —Ey... te quedaste KO —le dijo ella.
—Por favor, lo último que necesitas para digerir la comida es escuchar el veneno de esta mujer —dijo, cambiando de canal rápidamente.
Se decantaron por la una serie de la cual ambos se habían obsesionado en el hospital: HACKS.
—Mucho mejor —coincidió con él—. Pon el capítulo donde se quedaron en Las Vegas.- Dijo ella.