Colores de mi propio arcoiris

La exposición

El club iba a organizar una exposición de arte abierta para toda la escuela. Estaba muy emocionada. Cuando la Profe Cami nos dio la noticia, mis amigos y yo saltamos de alegría, porque queríamos ayudar a las personas que se sentían mal a través de nuestras pinturas.
La exposición sería el viernes, y durante toda la semana estuvimos trabajando en nuestros cuadros y lienzos. Desde el principio, la Profe Cami confió en mí y siempre decía que tenía talento.
—Valentina —dijo la profe.
—Dígame, profe —respondí.
—El viernes es la exposición. ¿Cómo vamos con tu lienzo?, ¿ya está terminado? —me preguntó.
—Sí, me faltan unos pequeños detalles, pero ya está listo —le dije, segura y orgullosa de mi trabajo.
La profe sonrió.
—Quiero que tú presentes tu lienzo en público, haciendo un discurso frente a todo el colegio. Eres una alumna clave en esto. ¿Te gustaría?
Sinceramente, quedé en shock. No podía hacer eso. Todavía era una niña tímida. Sí, había mejorado en muchos aspectos, pero hablar en público aún me daba mucho miedo.
—Profe… no sé qué decir, sinceramente —respondí mientras me tocaba el pelo, mi forma de calmar los nervios.
—Valentina, eres una persona que se ganó mi confianza y has aprendido mucho en este tiempo. Iba a escoger a Diego, pero tus compañeros dijeron que tú debías hacerlo, porque has ayudado a todos. Sé que es difícil, pero sé que puedes. Eres una niña grandiosa, con un gran talento para expresarte de todas las maneras posibles. Te daré tiempo hasta mañana. Piénsalo, querida —dijo antes de irse a su siguiente clase.
Me quedé pensando. *¿Por qué yo?*
Mientras estaba distraída, Diego se acercó y me miró con preocupación.
—¿Qué pasó, Vale? ¿Te sientes bien? —preguntó.
—La Profe Cami quiere que hable sobre mi lienzo frente a toda la escuela… no sé si pueda hacerlo —le dije mientras lo abrazaba.
Diego era una persona muy importante para mí. Siempre me levantaba cuando estaba triste y confiaba en mi talento incluso cuando yo no lo hacía.
—Vale, te voy a decir algo —dijo mirándome a los ojos—. Eres la chica más valiente que he conocido. Cuando te vi por primera vez en el salón, fuiste una luz. Yo lo estaba pasando muy mal, pero llegaste a mi vida y te convertiste en la luz de mi oscuridad. Sé que te da miedo el discurso, pero déjame decirte algo: eres capaz de eso y de mucho más.
Mientras decía eso, se acercó y me dio un beso tierno. Me tomó de la cintura y luego se separó suavemente.
—Yo sé que tú puedes, Vale




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.