Después de aquel día no pude dejar de pensar en todo aquello, era difícil no hacerlo ante lo extraño de cada situación que se había presentado y ante cada cosa que había cambiado los últimos días, adicionalmente después de hablar con mis padres comencé a experimentar una serie de sueños poco usuales, por no catalogarlos como atípicos, en algunos, me encontraba sentado en una silla reclinada, muy cómoda, bien acolchada, el aroma en el ambiente era suave y algo floral, no veía a nadie, el lugar estaba iluminado por diversas luces de colores, que no me permitían ver a nadie en aquella habitación o lo que fuera aquel lugar, pero que a su vez no eran molestas, por el contrario me brindaban cierta tranquilidad, la sensación térmica era también agradable, se sentía un clima tibio, confortable, en mi entorno percibía unas voces que en cada sueño me decían diversas cosas, lo que más llamaba mi atención era que se referían a mí como “hermanito”, recuerdo que en una oportunidad la voz que me resultaba más familiar me decía que sentiría una leve molestia en mi frente, como una corriente eléctrica suave, pero que no debía preocuparme, efectivamente sentía algo similar a los pulsos que se siente en los electrodos de gimnasia pasiva, lo curioso es que inmediatamente experimentaba una oleada de recuerdos y pensamientos que jamás había tenido, después de ello sin más despertaba y eso me hacía sentir más desorientado aun, en otros sueños me encontraba caminando plácidamente por un hermoso prado colmado de flores silvestres, aves y animales hermosos, el aire tibio daba una sensación de confort a la piel y el aroma de la vegetación y la variedad de flores brindaba paz y tranquilidad al respirar, las personas que allí divisaba estaban completamente relajadas, la expresión de sus rostros y las posturas de su cuerpo revelaba una paz inimaginable, cada uno en sus actividades, leyendo , pintando, interpretando alguna tonada en algún instrumento, escribiendo, todas eran labores recreativas acorde al gusto e interés de cada cual, era un sitio maravilloso, un completo paraíso repentinamente un hombre me aborda, generalmente lo hace en el mismo punto de mi trayectoria, me saluda de manera muy amable e inicia una agradable charla conmigo, el problema es que al despertar nunca logro recordar que hablamos, solamente despierto con la sensación de haber recibido alguna lección de gran valor e invaluable sabiduría.
Otro asunto particularmente extraño por aquellos días fue una lluvia de ideas que bombardearon mi cabeza, a tal grado que comencé a visualizar un diseño que jamás había visto, se trataba de un motor para motocicletas, pero no era un motor cualquiera, era un motor que funcionaba con agua, tenía completamente claro el diseño a tal grado que me senté y comencé a dibujar todas y cada una de las partes, poco a poco y dibujo a dibujo fui consolidando un plano muy bien elaborado, junto con una lista de materiales necesarios para lograrlo, de manera que no me quise conformar con eso, me dispuse a realizar la compra de materiales hasta el punto de tenerlos todos en mi taller, dedique aproximadamente un mes durante el cual cada vez me sorprendía más al notar más y más conocimientos que poseía y que estaba completamente seguro que antes no, sabía que para lograr que el motor funcionara con agua debía poder separar las partículas de hidrogeno de las de oxígeno y para ello debía recurrir a electrolisis o a la termólisis, sabía también que mediante la electrolisis se separan los componentes de un elemento mediante estímulos eléctricos, en cambio para la termólisis debía recurrir a aumentos controlados de temperatura, esos términos me eran completamente desconocidos antes y no comprendía de donde había obtenido tanta claridad e información, aunque conocía los conceptos carecía de información sobre métodos y documentaciones más aplicables, y allí fue que descubrí otro evento completamente extraño, ya que me di a la tarea de ir una tarde a la biblioteca a investigar, adicionalmente, a consultar por internet, en una tarde completa pude consultar la información de alrededor de cincuenta páginas web enfocadas a dichos temas además también leí unos veinticinco libros científicos comprendiéndolos al cien por ciento, era inaudito, yo solía ser un lector regular, como era posible que en una tarde, más exactamente en cinco horas y media hubiera leído tanto y almacenado tanta información en mi cerebro, jamás había tomado un curso de lectura rápida y de hecho creo que aquello superaba con creces la lectura rápida convencional, era claro que algo extraño me estaba ocurriendo y estaba ligado a mi estado de coma, continué con mi investigación para construir el motor, una vez tuve completa claridad de cómo debía construirlo, me di a la tarea, dedique alrededor de una semana en su construcción, al final de cuentas decidí descartar el método de termólisis ya que para romper los enlaces del oxígeno y del hidrogeno en el agua, hay que lograr elevar su temperatura por encima de 2500°C, lo cual comenzaba a representar un problema para mi diseño ya que era muy difícil lograr hacerlo con algún elemento en la moto, por otra parte la electrolisis me resultó más factible ya que aunque en principio la electrolisis para el agua no debe realizarse con corriente continua me resultaba más fácil diseñar un inversor que transformara la energía de la batería en alterna y la llevara a los voltajes requeridos, una vez construido y realizadas las pruebas básicas de funcionalidad, me di a la tarea de conseguir una motocicleta vieja para acondicionarlo, esa fue la parte más sencilla del proyecto, así que no tarde en conseguirla, le realice las adecuaciones necesaria para que el motor funcionara en ella sin ningún problema, la instalé, funcionó tal cual lo había previsto cuando lo diseñé, la motocicleta encendió, y funciono con muy buen rendimiento, trabajaba similar a una moto impulsada con gasolina de 300 cc, alcanzaba entre 180 y 200 km/h aproximadamente, recorría alrededor de 200 km/galón, y el tanque que poseía podía contener 3 galones aproximadamente, estaba entre, consternado y orgulloso, era algo de no creer, haber diseñado de la nada un motor de esas características, haberlo ensamblado y que funcionara. Llamé a mi padre y le conté en que había estado trabajando los últimos días, le demostré como abastecía el tanque de la motocicleta con simple agua del grifo y su buen rendimiento.