─Esta sensación me es familiar, ¿qué está ocurriendo?, nuevamente todo es oscuro… Intento gritar pero el sonido no se emite, no quería volver a sentir esto, esta sensación no es agradable, sentirme en la nada, desconocer el tiempo y los hechos que transcurren en el mundo, en la realidad, no puede ser, ya perdí muchos años en la nada, ¿Cuántos perderé esta vez?, no hay nada que pueda hacer, solo resignarme, pero… ¿y si estoy muerto?, ¿y si jamás regreso?, que sensación más aterradora, que desespero tan grande, pero sobre todo que impotencia.
Nuevamente vi las luces, destellando, casi psicodélicas, algo perturbadoras y ¿Por qué no decirlo?, molestas, gradualmente su intensidad y velocidad de cambio aumentan, más y más, casi no lo podía soportar, quise gritar y de nuevo no pude, afortunadamente cesaron, y estoy de nuevo en aquel prado recostado mirando el cielo, con una enorme
sensación de paz, el miedo y el desespero habían desaparecido de inmediato, justo en el momento en el que me encontré allí, era claro que la paz que aquel lugar me brindaba era infinita, cierro mis ojos, me concentro en el sonido de las aves, los grillos, en el olor de las flores, lograba percibir un leve olor, petricor quizás, luego percibo un leve olor de frutas dulces, frutos rojos, con una leve esencia similar al coco, cuanta paz, después de todo si tuviera que estar aquí la eternidad aquí podría acostumbrarme.
─Quizás estoy muerto, tal vez este sea el cielo.
─No estás muerto hermanito─ le escuche decir ─aún no es tu tiempo.
Abrí los ojos y él estaba sentado justo a mi lado, con aquella expresión de paz, tranquilidad y sinceridad.
─Tal parece que cumpliste con parte de tu misión, me alegra mucho, siempre tuve plena confianza en ti y en tus habilidades.
─¿Con parte de la misión?, ¿acaso la misión no era derrotar a Larson y lograr que Anderson llegara a la presidencia a salvo?
─Si hermanito, pero no creerás que con todas las habilidades que posees, con todo el conocimiento que hay en esa cabeza, es todo lo que tienes por dar al mundo.
─Bueno, en eso tienes razón.
─Aun puedes salvar al mundo de muchas maneras, la presidencia de Anderson, era apenas el principio, el hará su valioso aporte desde la política, con leyes, apoyando la energía limpia y auto sostenible, haciendo que el mundo deje de depender de los combustibles, del petróleo, el apoyara y dará inicio a el desarme nuclear, pero tu mi amigo aun tienes mucho que ver en paralelo con esos cambios y sabes que hacer.
─Sí creo que lo sé
─Apóyate en tus nuevos amigos para tales fines, eres un líder natural, lograras que te apoyen en tus proyectos.
─Mis nuevos amigos… ─Dije con cierto dejo de nostalgia.
─Se lo que sientes por ella.
─¿Ella?, ¿a quién te refieres?
─A Salomé hermanito, no te hagas el tonto, sé de sobra que te gusta, que sientes cosas fuertes por ella, de hecho contábamos con que eso ocurriría.
─No comprendo.
─Ella ha sufrido mucho, y se está negando a amar, ningún ser humano debe negarse al amor, eso conlleva a infelicidad y de sobra sabes que ella es del tipo de personas que merece ser feliz, nosotros también lo sabemos, a eso me refiero cuando digo que contábamos con que se enamoren, podemos ver que tienen potencial para ser felices juntos.
─Debo confesar que tienes razón en tu observación, ella me gusta, me gusta mucho, y creo que este tiempo que he compartido con ella ha generado sentimientos fuertes, admiro esa fuerza, ese carácter, el poder de decisión, a la guerrera que hay en ella, por otra parte quisiera protegerla, cuidarla, mimarla, amarla, pero…
─¿Cuál es el pero hermanito?
─ Ella no siente lo mismo por mí, tú lo has dicho, se niega a sentir algo por alguien y ha puesto un muro impenetrable entre los dos, ante eso no puedo hacer nada.
─Un muro dices, si es un muro, se puede derribar o saltar, no hay imposibles en la vida, ya deberías saberlo.
─No lo sé
─Si quieres mi consejo, deberías prestar más atención a tu entorno, a las señales, a las personas.
─¿A qué te refieres?, ¿a qué debo prestar atención?
─Hay hermanito, no tienes remedio, te voy a dar un impulso, te voy a ayudar a entender a qué me refiero, pero antes quiero despedirme, es probable que esta sea la última vez que hablemos, quiero darte las gracias por tu buena labor en el desarrollo de la misión, para nosotros era muy importante que tu mundo, tu realidad se salvara de ese terrible destino, gracias, solo me resta decirte que sigas creando, ayudando a la humanidad, y que hagas que tu legado sea imborrable, pero sobre todo que sea positivo y eterno, pero no te apartes de tu desarrollo como persona, no te desvíes de tu vida y tu felicidad.
─Muchas gracias por tu ayuda y tus palabras, jamás te olvidaremos, hablo por el equipo porque sé que así será.
Nos dimos un abrazo afectuoso.
─Ya nos pusimos trascendentales, mejor vamos a lo realmente importante, presta atención, escucha con atención.
─¿Qué quieres que escuche?
─Solo escucha, entenderás muchas cosas.
Guardé silencio y me limite a obedecer, solo escuchaba el sonido de los pájaros de aquel sitio, era un sonido tranquilizador, pero no entendía aun, varios segundos transcurrieron y de repente, de manera gradual comencé a oír una voz femenina.
─No debiste hacerlo, no debiste ponerte en frente de esa bala, no te correspondía, no entiendo por qué lo hiciste, eres un tonto, y yo quizás lo soy más, tuvo que pasar esto, tuvo que pasar para darme cuenta, tenerte al borde de la muerte, no saber si te pondrás en pie, para entenderlo, eres un hombre fuerte, debes recuperarte, ponerte en pie, abrir los ojos y abrazar el mundo, pero por favor, no te quedes en ese estado, tampoco te vayas, no te hagas ni me hagas esto, no puedo perder de nuevo a alguien a quien amo, era justamente lo que quería evitar, por eso no quería enamorarme, pero llegaste tú compita, y no me di cuenta en qué momento baje la guardia, pero ahora te amo grandísimo tonto, por eso debes vivir, necesito que vivas para decírtelo en la cara, así sea que no quieras nada conmigo pero necesito que lo sepas.