Combates Espaciales 65
Anteriormente en Combates Espaciales: Por primera vez, unos humanos van a ver la colmena principal de los Volgas mientras desayunan con los dirigentes de los Volgas que los han acogido como embajadores.
El desayuno de los Volgas está basado en dulces. Multitud de dulces desconocidos para los humanos. Los hay de todo tipo de formas y sabores. El que más gusta a la teniente Brochar es una especie de roscón de reyes con relleno de trufa y miel caliente, mientras que a nosotros nos gustan varios rollitos de miel y rellenos de fruta escaldada. Sabemos que es dulce porque probamos todos los que podemos. Nos lo riegan con chocolate puro que podemos mezclar con un líquido parecido a la leche.
Pasada media hora de haber empezado el desayuno se empiezan a abrir grandes ventanales a las espaldas de los dirigentes. Ellos mismos empiezan a rotar ciento sesenta grados sus asientos para poder ver el espectáculo:
-Querido embajadores, no tengan miedo del protocolo y acérquense para poder ver mejor desde más cerca.
En el momento que vamos a arrastrar nuestras propias sillas cerca de ellos, nos interrumpe un pequeño Volga que nos servía:
-Pueden activar un pequeño mando para poder manejar el sillón sin tener que moverlo manualmente - dicho lo cuál da un botón oculto en el reposabrazos de mi propio sillón para hacer su demostración.
Con esa sencillez, hacemos unos movimientos lentos y pausados para no provocar ningún problema al no estar acostumbrados a los mandos. Sin tener que pedirlo, tenemos un hueco a su derecha reservado para nosotros. Por ahora solo podemos ver el espacio completo, una oscuridad que tiene un pequeño halo de luz al fondo.
Si te gustan los relatos puedes apoyar al blog en Patreon:
https://patreon.com/tierradeficcion?utm_medium=unknown&utm_source=join_link&utm_campaign=creatorshare_creator&utm_content=copyLink