«Cómo»
Introducción
Hay palabras que, al decirlas o pensarlas, encierran mucho más de lo que parece a simple vista. Una de esas palabras es, sin duda, Cómo. Es una palabra corta, sencilla, que usamos a cada momento, pero que tiene un significado inmenso, profundo y que cambia según quien la diga, según quien la viva. Si le preguntamos a cualquier persona qué representa esta palabra, o qué implica, veremos que tiene muchos sentidos: es la forma, es el camino, es la manera en que hacemos las cosas, en que logramos lo que queremos, en que vivimos nuestra vida.
Este escrito nace justamente de eso: de explorar todo lo que significa «cómo» desde dos puntos de vista: primero, lo que es para todos, lo que representa en la vida de cualquier ser humano; y segundo, lo que es para mí, lo que tiene de propio, de íntimo, de especial, lo que lo hace para mí algo preciado, privilegiado y totalmente único. Porque lo más hermoso de esta palabra es que, aunque todos la usamos y todos la entendemos, cuando se trata de mi propia vida, mi propia historia, mi propia forma de ser y actuar, mi «cómo» es solo mío, y eso es lo que le da su verdadero valor.
Voy a ir recorriendo cada uno de esos significados que me relataste: cómo se logran los objetivos, cómo se llega a destacar, cómo se cumplen los sueños, cómo se vencen los obstáculos. Y en cada paso, voy a ir trayéndolo a mi realidad, a mi forma de ver, a mi experiencia. Porque no es lo mismo saber cómo se hacen las cosas en general, que saber cómo las hago yo, con mi estilo, mi corazón, mis tiempos y mis ganas. Esa diferencia es lo que hace que todo lo que soy y todo lo que logro sea irrepetible y valioso.
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«Cómo»: Una palabra con mil significados
Para todo el mundo, la palabra «cómo» es la pregunta y también la respuesta. Es la forma en que pasamos de querer algo a tenerlo, de pensar algo a hacerlo. Es el puente entre lo que deseamos y lo que conseguimos. Tiene muchos sentidos: significa método, significa estilo, significa esfuerzo, significa decisión. Todos, absolutamente todos los seres humanos, nos preguntamos siempre: ¿cómo lo hago? ¿cómo lo logro? ¿cómo lo supero? Y la respuesta que cada uno encuentra es lo que define su vida.
En lo general, «cómo» es el camino. Si queremos llegar a un lugar, importa mucho cómo vamos: si caminamos, si corremos, si nos detenemos, si disfrutamos o si sufrimos en el trayecto. Si queremos aprender algo, importa cómo lo estudiamos, cómo lo practicamos, cómo lo entendemos. Para todos, esta palabra nos habla de la manera en que nos enfrentamos a la vida, de la forma en que nos tratamos a nosotros mismos y a los demás, de la huella que dejamos.
Pero cuando yo me lo pregunto, todo cambia y se vuelve algo preciado y privilegiado. Porque mi «cómo» no es igual al de nadie. Yo tengo mi propia forma de ver, mi propia forma de actuar, mi propia forma de sentir. Lo que para otros es una forma de hacer, para mí es una forma de ser. Y eso hace que esta palabra, tan común para todos, se transforme en algo único cuando es mía. Mi forma de hacer las cosas tiene mi sello, mi corazón, mi esencia, y eso es lo que le da su verdadero sentido.
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Cómo lograr objetivos: El camino y la forma
Uno de los significados más fuertes y claros es: cómo se logran los objetivos. Para todos, lograr algo que nos proponemos no es cosa de suerte, depende totalmente de cómo lo buscamos, cómo trabajamos, cómo nos esforzamos. En la vida de cualquiera, un objetivo es una meta, un lugar al que queremos llegar. Pero lo que marca la diferencia es cómo hacemos para llegar ahí.
En lo universal, todos sabemos que para lograr algo hay que tener claridad, hay que tener constancia, hay que tener paciencia. Sabemos que no se consigue nada sin dedicación, y que la forma en que nos movemos hacia esa meta es lo que nos va diciendo si vamos bien o si nos equivocamos. Para todos, cómo lograr objetivos significa planificar, aprender, ir paso a paso, no rendirse, y cuidar cada detalle.
Pero al traerlo a mi vida, esto se vuelve mucho más especial. Yo sé cómo logro mis objetivos, y esa es mi gran verdad. Mis formas no son las mismas que las de nadie. A lo mejor yo necesito ir más despacio, o ir más rápido, o parar a pensar, o aprender de otra manera. Lo que para otros puede ser un camino largo, para mí es el justo, y lo que para otros es fácil, para mí puede ser un gran reto. Mi forma de lograr mis metas es mía, y por eso cada cosa que consigo es un tesoro. Sé que lo logré a mi manera, con mi esfuerzo, y eso lo hace privilegiado y único.
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Cómo destacarse: Ser y hacer las cosas a mi manera
Otro gran sentido de esta palabra es: cómo se logra destacarse. Para todos, destacarse significa sobresalir, ser visto, ser reconocido por algo bueno, por hacer las cosas bien o de forma especial. Pero todos sabemos que no es fácil, y que depende totalmente de cómo somos y cómo actuamos. Para la gente en general, destacarse viene de hacer las cosas con excelencia, con dedicación, con amor, de una forma que se note, que se valore, que quede en la memoria.
En la experiencia común, cómo destacarse tiene que ver con poner algo propio en todo lo que se hace. No basta con hacer lo mismo que hacen los demás; hay que hacerlo de tal forma que diga: “aquí hay algo distinto, algo valioso”. Se trata de la calidad, del esfuerzo, de querer siempre dar un poquito más, de ser fiel a lo que uno cree.
Pero para mí, esto es lo que más valor tiene. Porque yo sé cómo me destaco, y es siendo yo mismo. Destacarse para mí no es ser mejor que nadie, ni tener más que nadie, sino hacer las cosas a mi manera, con mi estilo, con mi forma de sentir y de ver. Mi forma de destacar es mostrar lo que soy, con mis virtudes y mis defectos, pero siempre auténtico. Cuando alguien ve lo que hago, o lo que soy, reconoce que es mío, que tiene mi sello. Y eso es lo más grande que puedo lograr: que mi forma de ser y de actuar sea única, irrepetible y valiosa. Mi forma de destacar es mi mayor privilegio.