Veo sus ojos, esos intensos ojos verdes que me generan un escalofrío eléctrico por toda la espina dorsal, en un segundo, su mirada me arrastra de vuelta a todos los meses que hemos compartido, verdades ocultas que nos confesamos solo con los ojos, las sonrisas cómplices que intentamos ocultar ante los demás y esas sensaciones nuevas, abrumadoras, que ninguno de los dos sabe cómo frenar.
Llegamos al punto exacto de nuestra vida en el que el mundo exterior se apaga y tenemos que detenernos, el tiempo se congela entre nosotros, respiro profundo, con el corazón golpeándome con fuerza el pecho, al ver cómo su mano tiembla visiblemente cuando intenta acercarse a mi rostro. Se mueve despacio, con una cautela que me confunde, como si tuviera un miedo a romperme con su tacto.
Cuando su mano fría finalmente toca mi piel, el contraste me hace estremecer, cierro los ojos por puro instinto, rindiéndome al tacto de su pulgar, que dibuja suaves movimientos sobre mi pómulo, delineando mis facciones como si intentara memorizarme.
Abro los ojos lentamente, encontrándome de frente con una faceta de él que jamás creí presenciar: una mirada extrañamente suave, pero cargada de una culpa asfixiante y de miedos que siempre se esforzó por ocultar. Es mi turno de ser valiente; alzo la mano y acaricio su mejilla, esperando que mi tacto le resulte agradable, intentando reconfortarlo después de la desgarradora confesión que le acabo de hacer. Quiero que sepa que, a pesar de todo el caos, estoy aquí.
—No puedo creerlo —murmura él, y el sonido me desgarra. Su voz, siempre firme y arrogante, ahora está rota, reducida a un hilo de incredulidad.
En este instante, frente a mí, se desarma por completo, me muestra esa versión suya que tanto protegió del resto del mundo, ese hombre vulnerable que nunca antes había dejado verse por miedo a fallar; pero, a través de las grietas de su madurez forzada, también logro encontrar algo más profundo: veo a ese niño de la fotografía, al chico que una vez fui capaz de amar antes de que el orgullo nos declarara la guerra.
Nota:
Historia nueva, totalmente mia, inciada el 13 de febrero del 2026
Todos los derechos resevados.
Disfruten de la lectura :)))))