Como Olvidarte Si Eres Mi Primer Amor

LAS PALABRAS DE AYER

CAPÍTULO . 5

ELENA — Yo estaré aquí para ayudarte, Andrea. Tengo algunos diccionarios antiguos que pueden ser de gran utilidad para entender algunas palabras que puedan estar desactualizadas.
ANDREA — Perfecto, Elena. Comencemos con la primera línea. El primer símbolo corresponde a la palabra "Catalina" — es el nombre de la mujer, como Adriana vio en su visión.
ADRIANA — ¡Ya lo sabía! Cuando la vi en la playa, sentí que su nombre era Catalina. Es increíble cómo todo encaja.
MATEO — Sigue, Andrea. Estamos todos escuchando con mucho cuidado.
ANDREA — La siguiente frase dice: "A mi amado Diego, que vive en mi corazón aunque el mundo nos separe".
PABLO — ¡Qué hermoso! Ya se siente el amor que tenían el uno por el otro.
ANDREA — Continuemos. "Hoy he vuelto a visitar nuestro santuario en el Cerro Castillo, donde juramos nuestro amor bajo el cielo estrellado. Las piedras aún guardan los símbolos que tallamos juntos, como promesa de que nuestro amor nunca morirá".
SOFÍA — (Con lágrimas en los ojos) Esto es tan emocionante... Me hace pensar en lo fuerte que puede ser el amor cuando es verdadero.
ANDREA — La carta continúa: "Mi padre me ha dicho que debo casarme con el hijo de otro cacique para fortalecer nuestra alianza contra los invasores. Sé que tú eres español, pero tú nunca me has hecho daño — al contrario, me has enseñado que el amor no conoce fronteras ni diferencias".
JOSÉ — ¡Qué injusto! Por qué siempre tienen que obligar a las personas a casarse por interés y no por amor.
ANDREA — "He decidido que no voy a aceptar ese matrimonio. Prefiero morir junto a ti que vivir una vida sin amor. Mañana llegaré a la playa de los suspiros al anochecer — ese lugar donde siempre nos encontramos en secreto. Espero que puedas venir, porque no quiero enfrentar este destino solo".
MARÍA — ¡No puedo creerlo! Estaban dispuestos a darlo todo por su amor.
ANDREA — La carta termina así: "Si por alguna razón no podemos estar juntos en esta vida, pido al dios del sol y a la diosa del mar que nos unan en la próxima. Que este amuleto que hicieron para nosotros sea el lazo que nos encuentre siempre, en cualquier tiempo y en cualquier lugar. Te amo más que la vida misma, mi Diego".
TODOS — (En silencio, emocionados por las palabras de la carta)
ADRIANA — (Con lágrimas corriendo por las mejillas) Es la historia más hermosa y triste que he escuchado en mi vida. Catalina y Diego se amaban tanto que estaban dispuestos a morir juntos.
MATEO — Y parece que ese fue lo que sucedió. Elena dijo que desaparecieron en esa playa, así que tal vez se dieron cuenta de que no tenían escapatoria y decidieron terminar con sus vidas allí.
LUCÍA — Es comprensible que se sintieran así. Cuando el amor es tan profundo, la idea de vivir separados puede ser insoportable.
ANDREA — Ahora vamos a traducir la segunda carta. Parece ser la respuesta de Diego a Catalina.
CARLOS — (Aplanando la segunda carta con cuidado) Ya está lista, Andrea. Ten mucho cuidado con los bordes, están muy frágiles.
ANDREA — Gracias, Carlos. Comencemos. La primera línea dice: "A mi preciosa Catalina, la luz de mis días y la estrella de mis noches".
FERNANDO — ¡Qué manera de empezar una carta! Diego debió ser un hombre muy romántico.
ANDREA — "He recibido tu carta y mi corazón se ha roto en mil pedazos al saber lo que tu padre te ha ordenado. Yo también he recibido órdenes de mi capitán: debo marcharme con el ejército hacia el sur en tres días para combatir a los rebeldes".
RICARDO — Así que no solo tenían problemas con sus familias, sino también con la guerra que azotaba la región en ese momento.
ANDREA — "No puedo dejarte, Catalina. No puedo irme sabiendo que te casarás con otro hombre y que vivirás una vida sin felicidad. He decidido cumplir tu cita en la playa de los suspiros al anochecer de mañana. Juntos encontraremos una solución, porque donde hay amor, siempre hay una manera".
JAVIER — Espero que encontraran esa manera... Aunque el final que conocemos no parece ser el más feliz.
ANDREA — "He pedido a Ñanco, el artesano que hizo nuestro amuleto, que nos haga uno más pequeño para guardarlo como recuerdo. También he escrito estas cartas para que, si algo nos pasa, alguien las encuentre algún día y sepa que nuestro amor fue tan fuerte que incluso la muerte no pudo romperlo".
ELENA — Eso explica por qué encontramos el pequeño amuleto junto con las cartas. Diego lo preparó para que su historia no se olvidara.
ANDREA — La carta termina así: "Te esperaré en nuestro lugar, bajo el cielo que nos vio jurar nuestro amor. No temas nada, porque estaré contigo siempre — en esta vida o en la próxima. Te amo más que el sol, más que la luna y más que todas las estrellas juntas. Tu Diego".
ADRIANA — (Abrazando a Mateo) No puedo evitar pensar que nosotros somos esa segunda oportunidad que pidieron Catalina y Diego. Que el destino nos ha encontrado después de quinientos años para cumplir su deseo de estar juntos.
MATEO — Yo también lo creo, cariño. Todo lo que ha pasado desde que llegaste a la librería no puede ser casualidad. El amuleto, los sueños, la playa... Todo nos ha llevado hasta aquí.
ANDREA — Hay una tercera carta, más corta que las otras dos. Parece haber sido escrita el mismo día de su cita en la playa.
ADRIANA — ¡Traduce la tercera carta, Andrea! Queremos saber qué pasó al final.
ANDREA — Está bien, Adriana. Voy a traducirla ahora mismo. "A quienquiera que encuentre estas palabras: nuestro amor fue tan grande que el mundo no pudo contenerlo. Hoy hemos decidido unirnos para siempre en el reino de los dioses, porque no podemos vivir separados. Que nuestro amor sirva de ejemplo para todos los amantes del mundo — que nunca dejen de luchar por lo que sienten en su corazón. Catalina y Diego, juntos por siempre".
SOFÍA — (Llorando abrazando a Pablo) Es tan hermoso y tan triste a la vez. Me duele el corazón al pensar en lo que tuvieron que hacer.
PABLO — Yo también, mi amor. Pero al menos sabemos que su amor fue tan fuerte que superó incluso la muerte.
JOSÉ — Y ahora nosotros somos los guardianes de su historia. Tenemos que asegurarnos de que el mundo entero la conozca.
RICARDO — Ya estoy trabajando en los documentos necesarios para que las cartas y los amuletos sean declarados patrimonio cultural de la región. Así estarán protegidos y podrán ser exhibidos en un museo para que todos los puedan ver.
ADRIANA — Eso es perfecto, Ricardo. Catalina y Diego se merecen que su historia sea conocida y admirada por todos.
MATEO — También he decidido hacer algo en su honor. Voy a componer una suite musical basada en su historia de amor. La melodía que escuché en la playa será el tema principal.
FERNANDO — Yo me encargaré de hacer un libro fotográfico con todas las imágenes que he tomado hasta ahora: el amuleto, la playa, el Cerro Castillo, las cartas... Todo para que la historia quede registrada de la mejor manera posible.
ANDREA — Yo escribiré un libro sobre su vida y su amor, basado en las cartas y en las investigaciones que hemos hecho. Quiero que su historia llegue a todos los rincones del mundo.
CARLOS — Ahora debemos tomar algunas precauciones con las cartas y el amuleto pequeño. Son piezas muy valiosas y frágiles, así que las tendremos que guardar en un lugar seguro hasta que puedan ser trasladadas a un museo.
MARÍA — Yo puedo preparar un estuche especial para guardarlos en la librería. Tiene que ser un lugar seco, sin humedad y con la temperatura adecuada.
ELENA — También puedo ayudar a contactar con el museo de historia de Valparaíso. Conozco al director y seguro que estará encantado de recibir estas piezas y organizar una exposición sobre Catalina y Diego.
LUCÍA — Mientras tanto, creo que todos necesitamos un momento para procesar toda esta información. Es mucho emoción para un solo día. Tal vez deberíamos ir al restaurante de Pablo como habíamos planeado, cenar y conversar con calma.
ADRIANA — Tienes razón, Lucía. Necesitamos descansar un poco y celebrar el descubrimiento de esta hermosa historia.
MATEO — Además, mañana tenemos la excursión al Cerro Castillo. Tenemos que estar descansados y preparados para lo que podamos encontrar allí.
JAVIER — ¡Yo ya estoy listo! He revisado todo el equipo de escalada y seguridad, y Pedro, el guía, me ha confirmado que estará esperándonos temprano en la mañana.
PABLO — ¡Entonces vámonos a mi restaurante! La cena está lista y esperándonos. He preparado algo muy especial en honor a Catalina y Diego: un plato que combina ingredientes prehispánicos con técnicas culinarias españolas, como una representación de su amor que unió dos culturas.
SOFÍA — ¡Qué idea más maravillosa, Pablo! Estoy segura de que estará delicioso.
JOSÉ — Yo también he preparado algo: he arreglado el camión para que podamos llevar todo el equipo necesario para el Cerro Castillo. Está listo para salir a cualquier hora.
ADRIANA — Antes de irnos, quiero decir algo. Gracias a todos ustedes por su apoyo, su amor y su dedicación a esta investigación. Sin ustedes, nunca hubiéramos podido descubrir la verdad sobre Catalina y Diego. Cada uno de ustedes ha aportado algo único y fundamental, y esto es un logro de todos nosotros.
MATEO — Eso es cierto, cariño. Esta no es solo nuestra historia, es la historia de todos nosotros. Catalina y Diego nos han unido como una familia, y eso es algo que nunca olvidaremos.
TODOS — (Aplaudiendo emocionados)
ANDREA — Antes de irnos, he traducido una pequeña frase que está en el pequeño amuleto que encontramos. Dice: "El amor no conoce el tiempo, porque es eterno".
ADRIANA — (Tomando el amuleto en sus manos) Esa es la verdad más grande que existe. Catalina y Diego lo demostraron con su vida, y nosotros vamos a demostrarlo con la nuestra.
MATEO — (Tomando la mano de Adriana) Te amo, Adriana. Hoy, mañana y por siempre.
ADRIANA — Yo también te amo, Mateo. Para siempre y en todas las vidas.
SOFÍA — ¡Vámonos ya! La cena se va a enfriar y estoy segura de que todos tenemos muchas cosas que hablar. Además, tengo un postre muy especial preparado: un flan con chancaca, combinando el dulce español con el azúcar de caña prehispánico.
FERNANDO — ¡Eso suena delicioso, Sofía! No puedo esperar para probarlo.
(En el camino al restaurante)
RICARDO — He estado pensando en la exposición del museo. Podríamos organizar un evento especial con la música de Mateo, las fotos de Fernando, el libro de Andrea y una representación teatral de la historia de Catalina y Diego.
MARÍA — ¡Esa es una idea excelente, Ricardo! Yo me encargaría del diseño de la exposición, para que quede hermosa y transmita todo el amor y la pasión de esa pareja.
ELENA — Yo podría ayudar a conseguir actores y actrices para la representación teatral. Conozco a algunos grupos locales que estarían encantados de participar.
LUCÍA — Y yo podría preparar unas charlas sobre el amor y la conexión entre las personas a través del tiempo. Sería una manera de ayudar a la gente a entender mejor el significado de esta historia.
CARLOS — También he estado pensando en hacer algunos estudios adicionales sobre los amuletos. Creo que podríamos descubrir más cosas sobre la aleación de metal que se usó y sobre las técnicas de artesanía de esa época.
JAVIER — Y yo podría llevar a los arqueólogos de la isla de Pascua hasta aquí para que vean las cartas y los amuletos. Seguro que encontramos más conexiones entre las culturas de la región.
ADRIANA — Ver cómo todos se involucran tanto en esta historia me llena el corazón de alegría. Catalina y Diego estarían muy contentos de saber que su amor sigue uniendo a la gente después de tanto tiempo.
MATEO — Sí, cariño. Y mañana, cuando visitemos su santuario en el Cerro Castillo, les diremos que su historia está en buenas manos.
(Al llegar al restaurante)
PABLO — ¡Bienvenidos, bienvenidos! Ya tienen la mesa lista en el jardín del restaurante, bajo las estrellas — como un homenaje a Catalina y Diego, que juraron su amor bajo el cielo estrellado.
ADRIANA — ¡Qué detalle tan hermoso, Pablo! Estás hecho un artista.
PABLO — Todo por ellos, cariño. Porque su amor merece todo el respeto y la admiración del mundo.
SOFÍA — ¡Aquí está la primera comida! Ceviche de pescado con mango y cilantro — como les dije, combinando sabores de dos culturas.
JOSÉ — ¡Se ve delicioso, Sofía! No puedo esperar para probarlo.
MATEO — Quiero proponer un brindis. Por Catalina y Diego, cuyo amor fue tan fuerte que superó el tiempo y la muerte. Por todos nosotros, que hemos sido unidos por su historia. Y por Adriana, el amor de mi vida, que llegó a mi vida como un regalo del destino.
TODOS — ¡Por Catalina y Diego! ¡Por nosotros! ¡Por Adriana y Mateo!
ADRIANA — También quiero proponer un brindis. Por todos ustedes, mis nuevos amigos y familia. Por la amistad que nos une y por el amor que nos mueve. Y por el mañana, que espero nos traiga más descubrimientos sobre la historia de esta pareja tan especial.
TODOS — ¡Por la amistad! ¡Por el amor! ¡Por el mañana!
FERNANDO — He traído mi cámara para tomar fotos de esta cena. Quiero que quede registrado este momento en que todos nos unimos en honor a Catalina y Diego.
MARÍA — ¡Genial, Fernando! Estas fotos serán perfectas para el libro fotográfico que estás preparando.
ANDREA — He estado pensando en el título del libro que voy a escribir. Creo que lo llamaré "El Amuleto del Tiempo: La Historia de Catalina y Diego". ¿Qué les parece?
ELENA — ¡Es un título perfecto, Andrea! Suma todo lo importante de la historia.
RICARDO — Y para la exposición del museo, podríamos llamarla "Eterno Amor: Catalina y Diego, Una Historia de Dos Mundos".
LUCÍA — ¡Me encanta! Es corto, claro y transmite el mensaje principal.
JAVIER — Mientras tanto, les cuento lo que descubrí en la isla de Pascua. Los arqueólogos me mostraron unas piedras con símbolos muy similares a los del amuleto. Dicen que pertenecen a una cultura que tenía contactos con las civilizaciones de la costa chilena hace más de quinientos años.
ADRIANA — ¡Eso es increíble, Javier! Esto significa que la historia de Catalina y Diego puede tener conexiones con otras culturas de América del Sur.
MATEO — Tal vez esa sea la próxima etapa de nuestra investigación: descubrir cómo se conectaban estas culturas y qué papel jugó el amor en su desarrollo.
CARLOS — También he estado hablando con algunos colegas de la universidad. Ellos están interesados en hacer estudios sobre la posibilidad de que las memorias de vidas pasadas puedan transmitirse a través de los objetos antiguos.
LUCÍA — Eso tiene mucho sentido. Los objetos con historia guardan la energía de las personas que los usaron, y esa energía puede afectar a quienes los encuentran después.
SOFÍA — ¡Aquí está el plato principal! Lomo de res con puré de papas y quinua — otra combinación de sabores españoles y prehispánicos.
PABLO — Y he preparado un vino especial de la región, que combina técnicas de vinificación antiguas con métodos modernos.




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