Como Olvidarte Si Eres Mi Primer Amor

EL SANTUARIO EN LA CIMA

CAPÍTULO . 6

PABLO — ...y este vino tiene un sabor que recuerda a las montañas y al mar, justo como la tierra que vio nacer el amor de Catalina y Diego.
ADRIANA — ¡Es realmente delicioso, Pablo! Cada detalle que has puesto en esta cena es un homenaje perfecto a ellos.
MATEO — Y hablando de montañas, mañana temprano nos dirigimos al Cerro Castillo. Pedro, nuestro guía, nos estará esperando a las seis de la mañana en la base del cerro.
JOSÉ — Ya he cargado todo el equipo en el camión: cuerdas de escalada, cascos, botiquín de primeros auxilios, agua y alimentos para el día.
CARLOS — También he preparado unas bolsas isotérmicas para mantener los alimentos frescos y mucha agua para evitar la deshidratación. La altitud puede afectarnos más de lo que creemos.
JAVIER — Yo he revisado el pronóstico del tiempo y parece que será un día despejado, perfecto para la excursión. Solo hay que tener cuidado con algunos vientos fuertes en la cima.
SOFÍA — ¡Aquí está el postre que les prometí! Flan con chancaca y salsa de maracuyá. Espero que les guste.
ANDREA — ¡Se ve espectacular, Sofía! No puedo esperar a probarlo.
FERNANDO — Ya tomé fotos de todos los platos. Serán perfectas para mostrar cómo la cocina también puede unir culturas, al igual que hizo el amor de Catalina y Diego.
MARÍA — Yo he preparado unos sandwiches para el almuerzo de mañana, además de frutas y barras energéticas. Quiero asegurarme de que todos estemos bien alimentados durante la caminata.
RICARDO — También he traído los permisos oficiales para la excursión. El departamento de patrimonio cultural ha autorizado nuestra visita al santuario, pero con la condición de que no toquemos nada sin la supervisión de un arqueólogo.
ANDREA — ¡Perfecto! Yo me encargaré de cumplir con todas las normas. He trabajado en suficientes excavaciones para saber lo importante que es proteger el patrimonio cultural.
ELENA — Yo también he traído algunos mapas antiguos del cerro que pueden ayudarnos a encontrar el santuario más rápidamente. Algunos de ellos tienen marcas que indican lugares sagrados.
LUCÍA — Antes de terminar la cena, creo que deberíamos hablar sobre cómo nos sentimos emocionalmente para mañana. La excursión será física y emocionalmente exigente, así que debemos estar preparados.
ADRIANA — Tienes razón, Lucía. Yo ya siento una mezcla de emociones: emoción por encontrar el santuario, tristeza por lo que le pasó a Catalina y Diego, y una fuerte sensación de que ellos estarán con nosotros mañana.
MATEO — Yo también la siento, cariño. He estado sintiendo su presencia en cada paso que hemos dado en esta investigación, y mañana será especial.
SOFÍA — ¡Bueno, después de este delicioso postre, creo que todos deberíamos irnos a descansar! Mañana será un día muy largo y necesitamos estar frescos.
PABLO — Tienen toda la razón. Yo cerraré el restaurante y mañana los acompañaré hasta la base del cerro antes de volver a abrir.
JAVIER — Yo les llevaré en mi furgoneta a todos los que necesiten transporte. Ya he preparado el vehículo para la carretera montañosa.
ADRIANA — ¡Gracias a todos por esta cena maravillosa! Se siente como si estuviéramos todos unidos por algo más que una investigación — somos una familia.
MATEO — Eso es exactamente lo que somos, cariño. Catalina y Diego nos han unido, y esto durará para siempre.
TODOS — (Abrazándose unos a otros emocionados)
(Al día siguiente, a las seis de la mañana en la base del Cerro Castillo)
PEDRO — ¡Buenos días, equipo! Soy Pedro, su guía para hoy. Ya he revisado el camino hasta la cima y está en buenas condiciones, aunque hay algunas secciones que requieren cuidado.
ADRIANA — ¡Mucho gusto, Pedro! Gracias por acompañarnos en esta excursión.
PEDRO — El gusto es mío, cariño. He escuchado sobre su investigación y me emociona poder ayudar a descubrir el santuario de Catalina y Diego. Mi abuelo me contaba historias sobre ese lugar cuando era niño.
MATEO — ¿De verdad? ¿Qué tipo de historias?
PEDRO — Decía que en noches de luna llena se pueden ver dos luces caminando por la cima del cerro — la gente dice que son las almas de Catalina y Diego, que siguen cuidando su santuario.
JOSÉ — Ya he descargado todo el equipo del camión. He organizado las mochilas con todo lo que necesitamos: agua, alimentos, equipo de seguridad y herramientas para la investigación.
CARLOS — Yo he hecho una pequeña revisión médica a todos para asegurarnos de que estamos en condiciones de hacer la caminata. Todos parecen estar bien, pero recuerden que si sienten mareos, fatiga o dificultad para respirar, deben decirlo inmediatamente.
ANDREA — He traído los mapas antiguos que me prestó Elena y los he comparado con los mapas modernos del cerro. El santuario debería estar justo en esa cresta que se ve al fondo, a unos tres kilómetros de aquí.
ELENA — También he traído algunos documentos que hablan sobre los rituales que se realizaban en el santuario. Parece que era un lugar donde las parejas se unían en matrimonio según las tradiciones prehispánicas.
FERNANDO — Ya he preparado mis cámaras: una para fotos de paisaje, otra para detalles arqueológicos y una cámara de video para registrar todo el día. Quiero que quede un registro completo de este momento histórico.
MARÍA — Yo he traído algunas banderas pequeñas con los símbolos del amuleto para colocar en la cima como homenaje a Catalina y Diego. También he preparado un pequeño altar con flores naturales para rendirles homenaje.
RICARDO — Yo he traído los documentos oficiales y un notario público que vendrá a registrar cualquier descubrimiento que hagamos. Así estará todo debidamente legalizado y protegido.
LUCÍA — Yo he preparado unos ejercicios de respiración y relajación para hacer cuando lleguemos a la cima. El ambiente sagrado puede ser muy intensivo emocionalmente, así que necesitaremos estar centrados.
JAVIER — Yo me encargaré de llevar el equipo más pesado y de ayudar a quienes necesiten apoyo durante la caminata. También he traído un dron para tomar fotos aéreas del santuario una vez que lleguemos allí.
SOFÍA — Yo he preparado unos snacks pequeños para tomar durante la caminata: frutos secos, barras de cereales y jugo natural. Es importante mantener los niveles de energía altos.
PABLO — Yo me quedaré en la base del cerro para cuidar los vehículos y estar disponible por si alguien necesita regresar antes o si surge algún problema. También he preparado una comida caliente para cuando regresen.
PEDRO — Bueno, equipo. El camino hasta la cima dura aproximadamente dos horas, dependiendo del ritmo que llevemos. Hay algunas secciones con rocas desiguales y una pequeña pared de escalada que necesitará el uso de cuerdas. ¿Están todos listos?
TODOS — ¡Sí, estamos listos!
PEDRO — Entonces comencemos. Manténganse cerca del grupo y sigan mis instrucciones en todo momento. La montaña es hermosa, pero también puede ser peligrosa si no se tiene cuidado.
(Durante la caminata)
ADRIANA — ¡Mira esa vista, Mateo! Es espectacular. Se puede ver todo el valle hasta el mar.
MATEO — Sí, cariño. Es fácil entender por qué Catalina y Diego eligieron este lugar como su santuario. Es un lugar donde se siente la conexión entre la tierra y el cielo.
ANDREA — Mira esas piedras a la izquierda, tienen los mismos símbolos que hemos visto en el amuleto y en las cartas. Estamos en el camino correcto.
ELENA — Tienes razón, Andrea. Según los documentos, estos símbolos marcaban el camino hacia el santuario para quienes conocían el significado.
PEDRO — Cuidado aquí, equipo. Esta sección es un poco resbaladiza. Sigan mis pasos y usen las manos para agarrarse a las rocas firmes.
JOSÉ — Yo ayudaré a quienes necesiten apoyo. Pásenme las mochilas si las encuentran demasiado pesadas.
CARLOS — Recuerden respirar profundamente y mantener un ritmo constante. No corran, es mejor avanzar despacio pero seguro.
FERNANDO — Estoy tomando fotos de cada símbolo que encontramos en el camino. Esto ayudará a reconstruir la ruta que tomaban Catalina y Diego para llegar al santuario.
MARÍA — También estoy recogiendo algunas flores silvestres para el altar que prepararemos en la cima. Son las mismas flores que se mencionan en los documentos de Elena.
RICARDO — He estado hablando con el notario por teléfono. Está en camino y llegará justo cuando nosotros lleguemos a la cima. Así podremos registrar cualquier descubrimiento de inmediato.
LUCÍA — Mientras tanto, hagan un poco de ejercicio de respiración conmigo: inhala por la nariz durante cuatro segundos, sostén por dos, exhala por la boca durante seis. Así mantendremos la calma y el oxígeno fluye bien.
JAVIER — Ya veo la cresta donde debería estar el santuario. Estamos a unos diez minutos de llegar. ¡Vamos, equipo, ya casi llegamos!
SOFÍA — ¡Qué emoción! No puedo esperar para ver el lugar donde Catalina y Diego juraron su amor.
(Al llegar a la cima)
ADRIANA — (Con los ojos llenos de lágrimas) ¡Esto es él! El santuario. No puedo creerlo.
MATEO — Es exactamente como se describe en los documentos. Las piedras dispuestas en círculo, el altar en el centro y los símbolos tallados en cada una de ellas.
PEDRO — Yo nunca había estado aquí antes, aunque mi abuelo me habló tanto de él. Es más hermoso de lo que imaginé.
ANDREA — (Sacando sus herramientas de medición) Vamos a empezar por hacer un registro detallado del lugar. Primero mediremos las dimensiones del círculo de piedras y luego documentaremos cada símbolo.
ELENA — Yo ayudaré a identificar los símbolos y su significado según los documentos que he estudiado. Algunos de ellos representan el sol, la luna, el mar y la tierra — los elementos que protegían a las parejas que se unían aquí.
FERNANDO — Yo empezaré por tomar fotos panorámicas del lugar y luego me enfocaré en los detalles de cada piedra. También voy a hacer un video de toda la área para tener un registro completo.
JAVIER — Yo voy a volar el dron para tomar fotos aéreas del santuario y de los alrededores. Así podremos ver si hay otros lugares importantes cerca.
MARÍA — Mientras tanto, yo prepararé el altar en el centro del círculo. Colocaré las flores que recogí y las banderas con los símbolos del amuleto. Quiero que sea un lugar hermoso para rendir homenaje a Catalina y Diego.
LUCÍA — Cuando termine el altar, haremos una pequeña meditación en grupo para conectarnos con la energía del lugar y agradecer a Catalina y Diego por guiarnos hasta aquí.
JOSÉ — Yo he preparado las herramientas necesarias para hacer una pequeña excavación en el centro del altar, como sugirieron los documentos. Pero lo haremos con mucho cuidado para no dañar nada.
CARLOS — Yo estaré ahí para asegurarnos de que todo se haga con las medidas de seguridad adecuadas. También traje unos cepillos suaves para limpiar cualquier objeto que encontremos sin dañarlo.
RICARDO — El notario ya está llegando. He preparado todos los documentos necesarios para registrar cualquier descubrimiento que hagamos. También he hablado con el museo y ellos están dispuestos a enviar un equipo de arqueólogos profesionales para continuar con las excavaciones.
ADRIANA — Eso es perfecto, Ricardo. Queremos que todo se haga de la manera correcta y que el santuario sea protegido para las generaciones futuras.
MATEO — He traído mi guitarra como prometí. Cuando terminen de preparar el altar, tocaré la melodía que escuché en la playa — la misma que Diego tocó para Catalina.
ADRIANA — Eso sería hermoso, Mateo. Sé que ellos lo sentirán.
(Después de unos minutos de trabajo)
ANDREA — ¡Chicos! Ven aquí, por favor. He encontrado algo increíble en una de las piedras del círculo. Hay una inscripción que parece ser el nombre de Catalina y Diego junto con la fecha en que se unieron aquí.
ADRIANA — ¡Venimos enseguida, Andrea!
ADRIANA — (Leyendo la inscripción) "Catalina y Diego, unidos para siempre el día 15 de agosto de 1542". Esa es la fecha que aparece en las cartas. ¡Es exactamente el mismo día!
MATEO — Esto es histórico. Después de quinientos años, hemos encontrado el lugar donde su amor se hizo oficial.
JOSÉ — Mientras tanto, hemos encontrado algo debajo del altar. Es una caja de piedra pequeña, muy bien sellada.
CARLOS — La hemos limpiado con mucho cuidado y parece estar en perfectas condiciones. Vamos a abrirla ahora mismo, pero con mucho cuidado.
RICARDO — El notario ya está aquí y está registrando todo el proceso. También he llamado a los medios de comunicación para que puedan cubrir este descubrimiento importante.
ELENA — ¡Esto es lo que siempre soñé! Ver cómo la historia de Catalina y Diego finalmente es descubierta y reconocida por todos.
JOSÉ — (Abriendo la caja de piedra con cuidado) ¡Dios mío! Dentro hay unos objetos de oro y plata, unas joyas que parecen ser de Catalina, y un pergamino enrollado.
ANDREA — ¡El pergamino! Tiene que ser otra carta o un registro de su unión. Vamos a desenrollarlo con mucho cuidado.
CARLOS — (Desenrollando el pergamino con herramientas especiales) Ya está listo. Andrea, ¿puedes traducirlo?
ANDREA — Claro que sí. Comencemos. "En este lugar sagrado, bajo el cielo estrellado y protegidos por los dioses de nuestra tierra, nos hemos unido Catalina y Diego en matrimonio eterno. Prometemos amarnos, cuidarnos y protegerarnos el uno al otro en esta vida y en todas las que vengan. Que este lugar sea siempre un refugio para el amor verdadero y que nuestra historia inspire a todos los amantes del mundo. Con este regalo de oro y plata, simbolizamos la unión de nuestras culturas y la fortaleza de nuestro amor. Fecha: 15 de agosto de 1542".
TODOS — (En silencio emocionado, con lágrimas en los ojos)
ADRIANA — (Abrazando a Mateo) Esto es lo más hermoso que he visto en mi vida. Su amor fue tan fuerte que prepararon todo para que su historia fuera encontrada algún día.
MATEO — Y nosotros fuimos los elegidos para encontrarla, cariño. Eso no es casualidad.
MARÍA — El altar ya está listo. ¿Quieres tocar tu guitarra ahora, Mateo?
MATEO — Claro que sí, cariño. (Tomando su guitarra y sentándose en el centro del círculo) Esta melodía es para ti, Catalina y Diego. Que sepas que tu amor sigue vivo en nuestros corazones.
(Comienza a tocar la melodía triste pero hermosa. El viento lleva los sonidos por toda la cima del cerro, y parece como si el mismo cerro estuviera escuchando atentamente)
ADRIANA — (Con los ojos cerrados) Los veo, Mateo. Catalina y Diego están bailando en el centro del círculo, vestidos con sus ropas antiguas. Están sonriendo y se miran como si el mundo no existiera más que ellos dos.
LUCÍA — Yo también los veo... Están rodeados de luz dorada y parecen estar saludándonos, agradeciéndonos por haber encontrado su santuario y su historia.
FERNANDO — Estoy registrando todo con la cámara de video. Esta será una escena que nadie olvidará nunca.
JAVIER — El dron está capturando imágenes aéreas de todo el lugar, con la guitarra de Mateo sonando de fondo. Es realmente mágico.




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