Con amor, Jen

Llegó la comida!

—¡No te lo puedo creer! —exclama Jenna.

Me echo atrás en la silla y lanzó mi teléfono sobre la mesa. Decírselo a alguien me libera.

—¿Un novio por contrato? Dime ahora dónde conseguir uno de esos. —bromea.

—No seas tonta —respondí— ¿No crees que es algo ridículo?

—Para nada. De casualidad ese actor tuyo no tendrá algún amiguito pobre que necesite pagar su título. Es para una tarea.

Le lanzó mi pelota antiestrés a la cara y se larga a reír lanzándomela de regreso.

—Ya pero hablando en serio —corrige— no creo que sea algo ridículo. Súper arriesgado pero si todos te están presionando a esto, prefiero mil veces que consigas un novio falso que puedas controlar, a que te apresures y te emparejes con cualquier estúpido que aparezca.

No lo había pensado de esa forma.

—Gracias —respondí— en serio tu apoyo significa mucho. No tengo nadie con quien más hablar.

—Tranquila —comentó— pero cuéntame ¿Qué tal es, ya se besaron?

—¡Estás loca! No entiendes que todo es una mentira.

Me levantó apresurada para asegurarme de que no hubiera nadie cerca. La puerta está cerrada pero es mejor prevenir.

—Pero pueden divertirse —sugirió.

—No te creí tan liberal —remarqué— pero no, lo hice firmar un contrato —reí.

—Eres taaan formal para todo.

—Además el tiene novia. —dije— y es súper respetuoso.

—Su novia debe confiar mucho en él como para aceptar algo así. Yo no podría.

Apretó mi pelota con más fuerza.

—No me digas que no lo sabe. Entonces no es tan respetuoso. —puntualizó— algo malo tenía que tener.

—Michael necesita el dinero y yo necesito un actor —reconocí— ninguno tiene un interés en el otro. Es algo netamente laboral.

—¿Y qué pasa con Thom? —consultó— sigo sin entender cómo te enamoraste de él.

—¿Te has fijado como Thom es con Kate? Así mismo era conmigo hace apenas un año. Fuimos solo el y yo durante la mayor parte de nuestra vida.

—Lo recuerdo, pero para él no significaba lo mismo. —responde.

—Cambiemos de tema por favor. —supliqué.

—Ok ¿Ya tienes tu outfit para la junta?

—Sigo sin entender porque todos están tan seguros de qué esta cena se hará. No tenemos ninguna información aún y pareciera que todos ya dieron el trato por cerrado. —reclame— pero bueno sí ya pensé que me pondré tengo mucha ropa formal así que no es gran problema.

—No me digas que vas a usar otra vez ese vestido morado oscuro.

Eso es justamente lo que pensaba ponerme..

—¿Qué tiene de malo mi vestido morado? —Solté exasperada.

—Tu vestido es hermoso pero no puedes usar lo mismo cada vez que tenemos una celebración, eso no es muy profesional de tu parte —dijo sarcástica— además es la oportunidad de demostrarle a Thomas lo que se perdió y vendrás con ese Dios al lado, tienes que hacer el doble de esfuerzo para destacar.

—Él no es un Dios, es lindo pero no lo pondría en esa categoría. Además tiene una actitud de un niño de cinco años.

—Jen —dice— es súper joven, qué más esperabas.

—Yo a los 24 ya tenía un trabajo, mi auto y había comprado una casa a mi padre.

—No todos tuvimos tu fortuna Jennifer.

Es cierto a veces olvido que si no fuera por la generosidad de los Reed probablemente ahora estaría peleando para encontrar un trabajo, luchando para llegar a fin de mes y viendo cómo mi padre se esfuerza para pagar las cuentas.

—Tienes razón — reconocí.

No puedo decir lo contrario, cualquier cosa que diga me va a hacer quedar como una estúpida.

—Bueno, revisa tu teléfono, te envíe un link de un vestido hermoso súper sexy y te quedará genial. Ya escogí tu talla el color y te llegará directamente a tu casa sólo debes darle a pagar. Por favor hazlo.

—Gracias. Lo revisaré.

Se levanta conforme con mi respuesta, cada vez camina mejor en sus zapatos altos.

—Volveré a trabajar —dice— esa junta no se preparará sola.

Me quedo en la soledad de mi oficina otra vez, es bueno tener una persona con la cual conversar, sobre todo en este momento donde las cosas parecen ir más rápido de lo que esperé que pasaran.

Thomas hoy no viene a la oficina así que es un día más tranquilo, no le he preguntado aún sobre el supuesto casting en otra ciudad que planean. Mi trabajo en este momento es encargarme de los casting y de los candidatos actores, bueno, ese era mi trabajo, antes de qué apareciera Kate. Nunca me gustó mucho, pero sentir que otra persona viene a arrasar contigo se siente una mierda. Terminaré los últimos informes y me iré a casa.

Le doy comprar al vestido que escogió Jenna, veo la imagen pequeñita en el carrito de compras y se ve bastante normal. Confío en que no haya elegido algo que no seré capaz de ponerme.

De camino a casa le pido a Charlie que paremos en una tienda de conveniencia, al menos le tendré algo para que Michael pueda comer. En casa no guardo mucha comida y en el congelador solo tengo la comida que Tamara cocina una vez por semana. Tomo unas papas, galletas, chocolates, palomitas, fideos instantáneos y bebidas. También algo de alcohol. No conozco las preferencias de Michael, pero llevaré de todo.

La sorpresa de Anthony, al verme entrar al edificio es muy graciosa, es cierto que nunca me ven llegando con compras de supermercado. La única que trae comida es Tamara y sólo para hacer los Almuerzos.

Le doy un vistazo rápido a mi departamento, analizándolo de punta a punta, como lo haría un desconocido. Tengo tantas cosas que para otros podrían ser anormales, un par de peluches de Kim Yoongi, mi lightstick, una repisa de mangas y otras cosas repartidas por todas partes. Michael llegará pronto, sacaré un par de peluches y decoraciones que puedan servirle de material para molestarme.

¡Ding-Dong! Suena el timbre.

—Llegaste —anuncie, abriendo la puerta.

—Traje comida. —respondió, agitando su bolsa.

—No es necesario que gastes tu dinero, también compré cosas.




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