Con los ojos del alma [serie Arévalo #2]

Capítulo 2

—¿Pasa algo Lena? - respiré profundo, sentía que me iba a desmayar.

—Solo necesito sentarme- me acerque a la silla más cercana que para mi mala suerte estaba cerca de Sébastien.

— ¿Tanto drama por conocer a un ciego?- don Víctor avanzó y me tendió un vaso de agua.

—Calla Sébastien - él apretó los labios, esa boca que me besó tan apasionadamente.

—Porque eres mi padre, te permito que me ordenes en mi propia casa.

Levanté una ceja, él era tan distinto al hombre que conocí en el bar donde fuimos a celebrar la despedida de mi única amiga, iba a trabajar al extranjero, me sentía triste y feliz a la vez por ella y entonces lo vi, me sentí atraída por él y me sentí eufórica al darme cuenta que él me notó.

Flashback

Dulce me miró y sonrió

—Vaya parece que al fin te gusta un verdadero hombre, mira si no lleva alianza.— hice una mueca, mi amiga desconfiaba de todos los hombres por una mala experiencia.

—Dulce, no creo que pasé algo, no olvides que soy virgen —sentí que me ardían las mejillas.

—Yo de ti no sigo esperando al tal Joe, para mi ese hombre te está mintiendo.

Mire a mi amiga, ella y mi novio que estaba fuera del país terminando de estudiar su carrera, se detestaban.

—Él espera que llegué virgen al altar —mi amiga hizo una mueca.

—¿Y el se mantiene puro, para ti? —decidí no contestarle a Dulce, quería cambiar de tema.

Me callé al ver que el atractivo hombre se nos acercó acompañado de su amigo.

—¿Podemos sentarnos?- sonrió al verme hipnotizada por él

—Claro que si —murmuró Dulce quien empezó a coquetearle al amigo del atractivo hombre.

Y la noche término conmigo en la cama con ese atractivo hombre, cuando desperté al día siguiente con el gran dolor de cabeza porque no estaba acostumbrada a beber, sentí que había traicionado a Joe, había entregado mi virginidad a un hombre del cual no sabía su nombre.

Mis ojos se detuvieron en su bello rostro mientras dormía, me levanté sigilosamente a buscar mi ropa, el único testigo de lo que había pasado esa noche, era la mancha de sangre en las sabanas.

Fin del Flashback

—¿Lena? —volví a la realidad, don Víctor me miraba preocupado — ¿Estás bien?

Asentí y tome del vaso de agua, no sabía si iba a resistir vivir bajo el mismo techo del hombre que causó que perdiera a Joe para siempre, se sintió dolido cuando le comuniqué que esperaba un hijo de otro hombre, me exigió saber el nombre del hombre y no pude mentirle.

Le dije que no lo sabía, él no apreció mi sinceridad me insultó y me llamó ramera.

Me mordí el labio

—Creo señorita que debería marcharse, es obvio que esta impresionada por trabajar con un ciego.

Negué con la cabeza pero recordé que no podía verme.

—No es usted Sébastien, es por mi embarazo - miré con culpa a don Víctor, no le había dicho de mi embarazo, él me miraba sorprendido.

—¿Qué? —Sébastien estaba asombrado, luego su rostro se endureció —Quiero una asistente que me ayude, no al revés, yo no tengo por qué ser una niñera.

Me enfureció su comentario pero me lo trague, no tenía a donde ir.

—Le aseguró Sébastien, que mi embarazo, no interferirá — cruce los dedos esperando que fuera verdad — Necesito el trabajo —respire profundo, lo menos que quería era rogar.

Don Víctor me miro con compasión

—Dale una oportunidad Sébastien — ambos nos quedamos callados, esperando la respuesta de Sébastien.

—Un mes, si no avanzamos, usted sola se irá.

Asentí, tenía la confianza que todo saldría bien, decidí callarme que él era el padre de mi hijo, no creía que él se acordara de esa noche.

 




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