Día 3 — 3 de enero de 2026
A veces cansa.
- Hoy me sentí cansada, pero no físicamente.
Es un cansancio raro, de esos que no se quitan durmiendo.
No hice nada extraordinario, fue un día normal, pero aun así sentí que todo me pesaba un poco más de lo común.
Pasé el día pensando demasiado.
En cosas pequeñas, en cosas viejas, en cosas que no tienen solución rápida. A veces quisiera apagar mi mente un rato, dejar de darle vueltas a todo, pero no sé cómo hacerlo.
Hablé con personas, respondí mensajes, hice lo que tenía que hacer. Desde fuera seguro parecía normal. Nadie notó nada, y la verdad es que tampoco quería que lo notaran.
Explicar cómo me siento sería complicado, ni yo misma lo tengo claro.
Escribir aquí se siente distinto.
No tengo que fingir que estoy bien ni buscar palabras bonitas. Puedo decir que hoy no fue un buen día, aunque tampoco fue terrible. Solo fue uno de esos días que se sienten largos por dentro.
No sé qué espero de este año.
Tal vez solo entenderme un poco más. O tal vez nada.
Por ahora, sigo escribiendo, porque guardar todo en silencio también cansa.
Esta fue la tercera confesión.
No es profunda.
No es especial.
Pero es sincera.