Día 4 — 4 de enero de 2026
Rutina.
Hoy fue un día normal.
Nada especial pasó, y creo que eso es lo que más se notó. Me levanté, hice lo que tenía que hacer, hablé lo justo y seguí con el día sin pensar demasiado. O al menos eso intenté.
A veces la rutina calma, pero otras veces aburre.
Hoy sentí eso: como si los días empezaran a parecerse entre sí. No estoy triste, pero tampoco emocionada. Solo estoy… aquí.
Pensé en el colegio, en lo que viene, en lo rápido que pasa el tiempo. El bachiller suena importante, pero por dentro sigo sintiéndome igual.
Con dudas, con miedo al futuro, con ganas de que algunas cosas sean más simples.
Escribir se está volviendo costumbre.
No porque tenga mucho que decir, sino porque aquí puedo ser sincera sin sentirme rara.
Tal vez no todos los días tengan algo importante, pero igual merecen quedar escritos.
Esta fue la cuarta confesión.
Un día normal.
Y a veces, eso también pesa.