Hace unos días me acordé de mis ex compañeros de preparatoria. Era una joven de 16 años, quizás tímida o cansada socialmente. Desde el primer día de clases conocí a una chica que con el tiempo consideré mi mejor amiga y hasta cierto punto, el título era correspondido hasta que llegamos al segundo semestre.
Ella es el tipo de personas que es el centro de atención por su personalidad despreocupada por lo que tenía amigos en distintas aulas. Íbamos juntas de un lado para otro, pero nunca logré congeniar con sus amigas de antes. Había algo que me impedía pasar el tiempo con ellas que no tenía relación con el dinero, era una incompatibilidad de personalidades que causaba incomodidad.
Cómo decía, nuestra amistad cambio al inicio del segundo semestre, la profesora nos pidió presentarnos en forma de cadenita, es decir, la persona uno se presentaba diciendo su nombre con sus pasatiempos y al mismo tiempo nombraba al siguiente alumno. Todo iba bien hasta que quedaban tres personas cuyos nombres no fueron mencionados incluida yo. Si pensaste que las personas restantes no iban a clases o eran difíciles de ver puede ser cierto, pero, ¿Y yo? Estoy segura que platicaba con todos, pero no era suficiente para ser considerada.
Al ser un juego, pues fueron risas todo el día, pero su actitud cambio hacia mí. La sensación de que me hablaban por compromiso, me incluía en equipos porque era una calificación segura o los saludos por cortesía estaban a la orden del día, pero cuando llegaba el receso, me dejaban sola.
Al siguiente semestre, llegó otra persona a nuestro grupo. La primera impresión que me dio fue que era presumida y engreída por lo que sería difícil llevarse con ella. Para mí mala suerte, tenía razón. Ella y mi mejor amiga nunca pudieron llevarse bien, además de ser engreída, era una chica consentida y sobre protegida por su madre. Quería que todas saliéramos al mismo lugar por moda, pero cuando me negaba (lo que era frecuente pues casi no tenía dinero) se enojaba. Ni siquiera logramos ir al cine porque no podía pagarlo siendo que en ese entonces era barato.
Puede parecer queja, pero, ¿cómo obligas a tu amiga que vive al día a gastar dinero que no tiene en un lugar que le incómoda? Es fingir apariencias o dejar claro que pertenece a un distinto estatus.
La llamada mejor amiga dejo de hablarme al entrar a la universidad. Ella y la chica presumida solo se hablaban para criticarse poniéndome en medio esperando que eligiera a alguna de ellas por lo que mi falta de resolución hacía que desconfiara de la amistad que yo los ofrecía.
Al pasar los meses, ella seguía presentándome como su mejor amiga mientras que la chica rica y presumida dejo claro que si no podía salir con ella a los lugares que sugería, dejara de aparentar lo que no soy. Cortamos comunicación, pero la espinita quedó allí. Paralelo a esto, mi dichosa mejor amiga dejo claro muchas veces a sus amigos que solo era su enciclopedia andante pues durante toda la preparatoria le expliqué todas las materias para que no reprobara exámenes. No es que tuviera mejores calificaciones que ella, pero su manera de presentarme, señalaba un punto que hasta entonces había olvidado, las personas son cercanas a mi porque obtiene un beneficio no porque sea agradable.
Cuando me enteré, no me enoje solo deje que el universo pusiera las cosas en su lugar y su lugar fue, distancia.
Probablemente, el momento en que me di cuenta que nuestra amistad había terminado no fue que dejamos de vernos (vida laboral) o platicar con frecuencia sino porque ella se casó y solo aviso a sus amigas más cercanas. Me enteré de ello cuando vi sus fotos en una red social, le envié una felicitación y respondió con gracia al decirme que me había invitado, pero no pude ir. No quise corregirla solo lo dejé pasar el hecho que no tenía ningún mensaje ni correo de ella. A lo mejor nunca fuimos tan cercanas como para invitarnos a un evento importante. Tiempo después me enteré que tendría un bebé, pero se suponía que no sabía así que me guarde mis felicitaciones y buenos deseos.
Hoy en día no hablamos, me elimino de sus amigos en redes sociales y los ex compañeros que tenemos en común han decidido creer que fui yo quien se alejó. Quizás tengan razón, me esforcé mucho al entrar al mundo laboral, aun así, quería suponer que podía mantener mis amistades de esa época de mi vida, pero pasando los años entendí que solo yo me sentía de esa manera.
Así que, ¿Para ti que es un/a mejor amig@?