Confesiones de Lieben

7.- Matrimonio e hijos

No quiero casarme.

No quiero hijos y eso es todo.

Motivos… Bueno, los motivos son varios.

Cómo mencioné en otro capítulo, la dinámica matrimonial más cercana me parece un tanto falta de comunicación, discuten por todo y se dejan de hablar por razones tontas como si fueran niños chiquitos, aunque dejando de lado la parte donde se disculpan. Los modelos de matrimonio que conozco son pocos, pero la desconfianza, burlas y quejas están al orden del día. Viendo eso, un matrimonio no es ceder sino entender. Son dos mundos distintos compartiendo un espacio para vivir.

Nunca pensé en compartir mi vida con alguien más y me rompe el corazón considerar que estaré sola los últimos días de mi vida, pero recordando que cada hombre que conozco supera el comportamiento del anterior, la verdad estoy bien así. No quiero un esposo que me haga el favor de quedarse a mi lado sino un compañero que no tenga miedo de ir en el mismo camino que yo. Ahora, la parte de no tener hijos es algo que me plantee desde que era muy joven. Es la primera vez que lo menciono, pero el motivo para no tenerlos es que no quiero que sufran lo que yo sufrí. En ejemplos sería, no quiero que ellos vivan en constante presión para desempeñarse en un entorno incómodo, no quiero hacerlos mentir sobre algo que no les gusta y no quiero gritarles por algo que a mí me molesta. Yo viví todo eso y es horrible ver a tus padres molestos por esas razones aun cuando no saben cuál fue el detonante.

Mi casa es un mar de gritos solo porque yo nunca he sido lo que mis padres siempre soñaron merecer. Nunca he sido la hija perfecta pero cada error cometido, aunque no sea mío, es mi culpa. Si para ti no es suficiente razón, pues ni modo. Tú no eres yo y yo ya viví mi vida de esa manera, odiaría traer al mundo a un niño con el que después voy a descargar mis frustraciones solo porque tuve mal día. También tengo una maldición de que todo lo que les hice a mis padres lo pagaré con mis hijos y ay no, que miedo que se cumpla.

Ahora, sí consideramos otros aspectos importantes, posiblemente no pueda tener hijos, pero aún es un veremos (no por el novio sino por mi reserva ovárica), no tengo novio u otro hombre con quién casarme y los hombres que conozco de mi edad están en su primer divorcio o tienen hijos y madrastra no quiero ser. Además, influye el hecho de que ganó poco en comparación con el aumento de precios y vivir en la miseria tampoco será agradable; sé lo que es no tener que comer así que no quisiera que mis descendientes pasarán por lo mismo dada mi mala planeación financiera. Mi estabilidad mental es importante, pero, ¿estoy mentalmente estable? Se que soy exigente, pero temo el día en que rompa las ilusiones del alma de un niño tal cual lo hicieron conmigo.

Otro punto importante es preguntarme si realmente quiero criar un hijo y tener un legado o solo quiero que me cuiden en mi vejez. No he pensado mucho en eso porque es algo que debo hablarlo con el novio que no tengo y, de todos modos, he escuchado que es mejor tener hijos a mi edad pues así me harán compañía. No lo sé, ¿es correcto?

Ya teniendo en claro mi posición, si tú te casas por los motivos que tú y tu pareja han hablado, decidió y entendido…pues… de mi parte tendrás unas sinceras felicitaciones.

Que yo no esté de acuerdo con tus opiniones acerca de una unión matrimonial no significa que no festejaré ese día especial contigo. Esa es una parte muy importante del respeto y eso incluye las opiniones e ideas de otras personas sobre ese tema, pero no esos comentarios tipo de "te vas a arrepentir" "los niños harán falta en tu vida" "cuando conozcas al indicado ya se te habrá pasado el tiempo" bueno, en caso de que llegara a suceder, ¿Cuál sería el problema? O, mejor dicho, ¿Cuál sería tu problema? Las decisiones las tomare con el hombre que comparta mi vida, pero lógicamente buscaré a alguien que piense similar a mí. Sí en el futuro cambiamos de opinión, ¿a ti que te importa?

Toda mi vida escuché, desde niña, que tendría hijos… joven. No dejaban de decirme que el problema de ser mujer era que atraía a los niños. Me dijeron hasta el cansancio que a los quince saldría panzona, que a los dieciséis tendría suerte si me quedaba con el padre de mis niños, que en la universidad me iba a descontrolar pero que, si a los veintisiete no me casaba, sería una quedada.

¿Cómo porque yo, tendría que escuchar eso?

¿No me dirán que los niños no tienen autocontrol o será que los niños ya no saben cómo se hacen los bebés? Lo peor de caso es que siempre dijeron niños, nunca jóvenes o adultos; hasta donde yo recuerdo, ya dejé de ser una niña y me consideran una adulta, pero a ellos los ven aún como niños, ¿o sea que?

En todo caso, esa en mi posición. Pensé que tendría algo más que decir, pero, es conciso y claro que la decisión que tome solo es de dos personas (los involucrados) y no la presión social.

¿Piensas casarte? ¿En una palabra, que te motivo a ello?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.