Confesiones de una cazadora

Capítulo 65.

—Buenos días, tía —saludó tan pronto la vio en la cocina—. Hola, Susy… sí es un lindo perrito.

Tomó el peluche gris de la pequeña y lo jugueteó con esta.

—Es un lobo —corrigió Verónica—. Irónico, ¿no?

—Toda mi vida es una ironía.

Injae resopló fastidiada y encogió sus hombros, resignada por su comentario.

— ¿El entrenamiento va tan mal? Creí que ya estabas mejorando.

—Mi desempeño no es el problema, Gerard lo es —protestó en voz alta—. ¿Tú sabías que crean armas absorbiendo la energía de seres sobrenaturales? ¡Además no tienen respeto por la vida sobrenatural!

La chica se tiró al sofá y recargó su cabeza para mirar el techo; Verónica suspiró y se acercó a ella.

—Sabías de antemano que este tipo de cosas pasarían. Las injusticias del mundo humano suceden en el mundo sobrenatural y son aún peor, lo que significa que ser un cazador es poner tus emociones a un lado y pensar con el cerebro.

—Pero eso no significa dejar de ser empática con el dolor ajeno y aun así, Gerard dijo que es cómo funciona el sistema, pero ¿y si hay forma de cambiarlo?

—El sistema tiene un consejo que propone y discute, este consejo tiene un líder que aprueba o no lo que se sugiere según La clave —explicó desanimada—. Para cambiar el sistema, debes ser parte de él y eso solo lo logras siendo un líder, un inquisidor o… jugando sucio.

Injae se incorporó para verla de frente y frunció su entrecejo.

— ¿Qué quieres decir con eso?

—Ser una persona con poder que influye sobre otros, para obtener ese poder debes tener conexiones y ganarte su confianza —habló seria—. Rodearte con personas influyentes te genera reputación, pero para mantenerla debes hacer que te respeten.

Conforme su tía le explicaba las reglas del juego sucio que jugaban los cazadores para guiar su “sistema”, a la mente de Injae le llegaban otras reglas o consejos que su propio líder le había dado hacía algún tiempo cuando recién ingresó.

En primer lugar, estaba ser respetada y temida por todo aquel que la conociera: “Que infundas temor al tan solo oír tu nombre y que pares una manifestación con tu sola presencia porque esta se impone.”

En segundo lugar, conocer a tu rival o a tu enemigo para vencerlo a su forma:

“¿Sabes por qué Scott no quiso seguir ayudándote? Porque ibas a aprender todo de él, sus movimientos y trucos para luego usarlos en su contra.”

Y finalmente, sin remordimientos por haber luchado:

“Es lo que hace todo buen oponente y no debes sentirte mal por ello.”

Injae sabía que Gerard la entrenaba para ser una cazadora competente, pero esas palabras fueron para crear a la cazadora original que él quería de su lado y, sin embargo, ahora tendría que usarlas en contra de él si quería hacer un cambio en el sistema y para eso recordó algo más:

“Un verdadero traidor podría salvar tu vida solo para seguir su acto.”

Las palabras de Hermione aparecieron cuando su tía habló de ganarse la confianza de personas influyentes; las palabras de la líder de El círculo azul fueron una lección para que dudara de su propio líder y lo que dijo después de lograrlo, era una forma de ganarse la confianza de Injae.

“No te pido que confíes en mí…, pero espero que lo hagas… que estés de mi lado como yo estoy del tuyo.”

Hermione quería la influencia que generaría La cazadora original no a Injae, pero esta necesitaba la influencia y poder que Hermione ya poseía.

—Injae, ¿puedes abrir? —Pidió Verónica yendo a la cocina—. Debo sacar la pasta antes de que se pegue.

—Claro.

Al abrir la puerta, se paralizó por la sorpresa de ver a Arcelia de nuevo ahí. La invitó a pasar y Verónica la saludó desde donde estaba.

—Descuida, no vengo a dar más premoniciones —bromeó para relajarla—. Aun así, espero estés siendo cautelosa, ¿cierto?

Injae apretó sus labios y asintió insegura.

—Arcelia, que sorpresa… pasa.

—Esta vez no es una visita social, solo vengo a pedirte que tengas cuidado con las personas que te rodean —dijo en voz baja.

Verónica bajó de su cuarto y se desconcertó al ver a la mujer, entonces Injae las presentó y su tía ofreció té con galletas.

— ¿Por qué quieres que tenga cuidado? Lo dices preocupada y eso me preocupa.

—Tuve una visión hace un tiempo —confesó intranquila—, fue inquietante al principio, pero luego empezó a verse borrosa así que no tomé importancia… luego volvió a ser muy clara.

— ¿Eso que significa?

—Una visión es clara y vivida cuando es completamente seguro que suceda. Cuando se hace borrosa, el curso de la visión es frágil y es probable que cambie —explicó seria—. La visión volvió a ser clara, el resultado es el mismo, pero el curso es frágil todavía, el mínimo cambio en él alterará toda su línea.

— ¿Y si me dices cual fue la visión? Así sería más fácil evitarla, porque imagino que no es buena si te preocupas tanto —comentó nerviosa—. ¿Qué viste, Arcelia?

Arcelia bebió un sorbo mientras pensaba en la visión y veía con mucha intranquilidad a la chica junto a ella.

—No puedo decírtelo, no debes saber, nadie debe conocer el futuro.

— ¿Qué? Pero si es malo…

—No importa saberlo, el resultado no cambiará —advirtió tajante—. Las visiones consisten en tres cosas: circunstancias, curso de la visión y resultado. Podrán existir cientos de circunstancias que crean decenas de cursos, pero todos llegan al mismo resultado.

—Lo dices como si el futuro no se pudiera cambiar.

—Lamento desilusionarte, pero esa es la verdad. El futuro es intangible, llámalo destino si quieres, pero lo único que podrás cambiar de él son las circunstancias que guían el curso de tu único final.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.