Me levanté para abrir la puerta, donde vi a Valeria arremangándose la camisa de los brazos, a Jeremy limpiándose las manos en el pantalón y a Jason dedicándome una sonrisa.
Le devolví la sonrisa y me hice a un lado para que pasaran. Entraron y Jason se detuvo para mirarme a los ojos y sonreír.
—Sara. —Me miro de abajo hacia arriba. —Te ves diferente.
—¿Ah sí? —Bajé la mirada para verme; no entendía en qué me veía diferente; tenía la misma ropa; no es como que hubiera cambiado mucho en este año. Yo me veía igual. —¿En qué? —pregunté con curiosidad.
—Mas brillante.
Frunci el ceño confundida. ¿Más brillante? ¿Y eso qué significaba? Fue cuando escuché cómo Valeria se aclaraba la garganta y se recargaba en una pared mientras nos miraba con una sonrisa complice.
—Ya, Jason, ya entendimos que te encanta adular a Sarita. —Se cruzó de brazos y me sonrió. —Aunque tiene razón, te ves mucho más ligera, más tú.
—No la estoy adulando, estoy diciendo la verdad. Comparando a la Sara que conocí, prefiero esta. —dice Jason para pasar una mano detrás de su cuello con una sonrisa avergonzada.
—Bueno, ahora eso no importa. —Siento que me sonrojo y me dirijo a la sala. —Sientense. Están en su casa. ¿Quieren algo de tomar?
Valeria y Jeremy niegan con la cabeza y Jason asiente. Me dirijo a la cocina y le sirvo un vaso de agua para dárselo para luego sentarme al lado de ellos.
—¿Y bueno, qué vamos a ver? —dijo Valeria mientras buscaba el control de la televisión.
—Lo que sea está bien. —Me encogi de hombros mientras me acomodaba en el sofá. —A mí me gusta el romance. Podríamos ver una comedia romántica.
—Podria ser. —dijo Valeria mientras encendía la televisión y ojeaba entre variaciones de películas.
Gire para ver a Jeremy, que no hablaba mucho y constantemente revisaba el celular. Me daba curiosidad el porqué. Me recordaba a Lucy cuando tenía novio, siempre estaba en el celular por platicar con su pareja, solo que ahora era diferente. Ya no quería más parejas; según ella, no servían para nada.
Volteé a ver a Jason, que estaba opinando de películas con mi mejor amiga. Mire de nuevo a Jeremy y decidí preguntar.
—¿Todo bien? Te ves ligeramente ansioso.
—Es que voy a recibir un correo muy importante. —Vuelve a checar el celular. —Quiero responder lo más rápido posible.
¿De qué hablaba?
Valeria volteó a verme y sonrió.
—Sucede que Jeremy mandó unos bocetos de sus dibujos a una universidad y está esperando para ver si los aprueban. —Suspira pesadamente. —Y está pendiente desde hace una semana.
Noté que ella hacía una mueca y seguía buscando películas; no se veía ni se escuchaba contenta ante lo de Jeremy.
—Supongo que hay un pero. ¿No?
—Si. —dijo Jeremy viéndome. —Me iria de aqui. La universidad no está acá; está en otra ciudad y podría ver menos a Valeria, algo que no le agrada mucho.
Mire a mi mejor amiga que asintía con la cabeza con desaprobación.
Oh... ahora entendía.
La verdad, entendía a Vale; siempre la he visto proteger y defender a Jeremy, y ahora estaba la posibilidad de que se alejara durante un gran tiempo. Pero aunque no sabía las razones de Jeremy, la verdad me alegraba porque más allá de estudiar su carrera soñada, conocería nuevas personas y aprendería de ellos o de las experiencias que viviera. Además, no es como que se fuera para siempre.
Ella o nosotros podríamos ir a visitarle y él a nosotros, pero claro, no soy hermana mayor, no sé cómo se siente eso.
Al ver a mis amigos, no pude evitar sentirme emocionada; era como regresar a un momento de mi niñez. Hacer las cosas que de niña jamás hice, aunque ahora que lo pienso, me sentía ligeramente triste al recordar a mi niña del pasado.
Triste, aislada, desconfiada, tímida, insegura, si pudiera viajar al pasado, me gustaría abrazarla, decirle que nos estamos convirtiendo en nuestra mejor versión. Que ahora estamos mejor, que no sabe lo orgullosa que estoy por ella, porque aun así, de noches llorando, de días siendo excluida, a pesar de las traiciones y las decepciones, seguimos adelante aunque nos cueste.
Que aunque en el futuro íbamos a seguir conociendo gente mala, al menos en esta ocasión ya no me voy a sentir sola, porque tengo a mis amigos, mi familia y sobre todo a mí.
Sé que me falta crecer y madurar, pero es algo que a largo plazo seguiré haciendo, después de todo, aún tengo mucho por experimentar, por aprender, vivir, disfrutar. Y sé que cada una de ellas valdrá la pena.
No pude evitar dar una sonrisa cálida automática, sintiendo una extraña sensación de alivio y felicidad recorrer mi cuerpo. Eran como pequeñas chispas explotando en mi estómago.
Una sensación extraña pero totalmente hermosa.
En eso, mi vista se fijó en Jason, que al instante volteó hacia la pantalla, sacó rápidamente su teléfono y se puso a buscar algo. ¿Me...estaba mirando o yo estoy alucinando?
Hablando de Jason, también tenía ciertas cuestiones con él, ya que involucraba mucho a Clark. He pasado tiempo con Jason y es muy divertido, amable, atento, detallista, un caballero. Tenemos los mismos gustos, pero cuando lo veo no siento esa gran intensidad. Solo comodidad, me siento segura, puedo mostrarme tal cual soy sin miedo, es como estar con una almohada, seguro y cómodo.
Siendo honesta, no quería estar confundida con mis sentimientos.
Además, con Clark las cosas eran diferentes; lo quería mucho; con él todo fue demasiado intenso, romántico, especial, único; era caballero, coqueto; me hacía sonreír, me hacía sentir escuchada, comprendida; siempre ha estado para mí en mis peores momentos. Ni siquiera tiene que preguntar cómo estoy, solo lo sabe, como si pudiera ver a través de mí. Aunque al mismo tiempo sentía que íbamos demasiado rápido.
No es que me arrepintiera de haber estado con él; eso jamás.
Es solo que en realidad jamás nos dimos el tiempo de conocernos, de saber cómo pensábamos, nuestros gustos, aunque estaba segura de que Clark ha de saber mucho de mí por mi hermano.