Confía o muere

Capítulo 14

Todos vamos afuera para acomodar las maletas, antes de irse Sue y Gary me dan un último abrazo, Terry me da la hoja donde anotó su número y dirección, la cual guardo en mi bolsillo derecho. Los veo alejarse en el auto antes de entrar a la casa, cierro la puerta principal y la trasera con llave antes de revisar que estén cerradas las ventanas de abajo, subo también para revisar que todo esté en orden y para cerrar todas las ventanas, al asegurar toda la casa me siento más aliviada, sigo las instrucciones de Sue para usar el difusor, pronto siento el aroma envolvente de la lavanda, tomo de la mochila el celular para ponerlo a cargar, como tengo acceso a internet reproduzco música mientras clasifico la ropa que tengo que lavar para después ir a la lavandería para poner a remojar mi ropa en la lavadora.

Me estremezco al escuchar el sonido de la puerta principal al abrirse de golpe, me quedo completamente paralizada por unos segundos, de pronto mi corazón comienza a latir fuertemente, lup—dup, lup—dup, lup—dup, lup—dup, lup—dup, lup—dup... me pongo completamente helada, con mis temblorosas manos abro la puerta de la lavandería para salir, como está justo a la par de las gradas en el segundo nivel de la casa, me asomo ligeramente a las escaleras para observar que sucede, veo a un hombre con pasamontañas caminar hacia la cocina, sostiene un arma en su mano. Miles de pensamientos atormentan mi mente, incluyendo los recuerdos de aquel día que murió mi familia. Tengo que ser más inteligente ahora, Terry dijo que tengo que llamarlo a él y a emergencias.

Camino con mucha cautela por el pasillo de vuelta a mi habitación donde dejé el teléfono inalámbrico, al entrar cierro la puerta intentando no hacer un solo ruido, apago la música en el celular para después tomar el teléfono inalámbrico, saco también el papel de mi bolsillo para después marcar el número de Terry, el tono de llamada suena lo que a mí me parece una eternidad, escucho su voz, pero resulta ser el buzón de voz.

— Mierda. — Digo entre dientes mientras cuelgo y marco al 911.

— 911. ¿Cuál es su emergencia? — De inmediato atiende la llamada una mujer.

— Hay dos hombres en la casa. Quieren asesinarme.

— Tranquila. ¿podría decirme la dirección?

Le repito la dirección dos veces seguidas para que pueda anotarlo correctamente.

— ¿Cuál es tu nombre?

— Halley Messer.

— Bien, Halley escóndete en un lugar seguro mientras llega la policía, intenta no hacer ruido.

Cuelgo la llamada mientras pienso que más puedo hacer. Tomo mi celular de la cama para llamar a Alex, estoy segura de que trabaja por aquí cerca.

— ¿Halley? — Parece sorprendido al recibir mi llamada.

— Alex, ayúdame por favor.

— ¿Qué sucede? ¿Estás bien? — Pregunta alterado.

— Alguien entró a la casa, estoy aquí sola. — Digo al borde de las lágrimas. — Tengo miedo, estoy en la habitación de arriba, lo escucho caminando abajo.

— Tranquila, envíame tu ubicación, luego intenta bloquear la puerta con algún mueble para que no puedan entrar.

— Está bien, por favor ven rápido. — Le envío rápidamente la ubicación.

— Iré lo más rápido posible, ten cuidado.

Empujo la cómoda con todas mis fuerzas para ubicarla frente a la puerta, mientras lo hago el teléfono de la casa comienza a sonar, lo tomo del suelo con mis temblorosas manos lo más rápido posible para que deje de sonar.

— Halley ¿Te encuentras bien? ¿Pasa algo?

— Alguien entró en la casa. — Susurro llorando.

— Ya estoy en camino, en cuanto vi la llamada supe que pasaba algo ¿Ya llamaste a la policía?

— Sí. — Digo con la voz entrecortada.

— Tranquila estaré allí en un segundo, escóndete.

Escucho pasos provenientes de las escaleras, logro distinguir que no es solo un sujeto, sino dos. Presto mucha atención a cada sonido proveniente del pasillo, están revisando habitación por habitación, parece que están revisando con calma cada rincón, puesto que han pasado unos minutos y no han llegado al final del pasillo que es donde está mi habitación.

— ¿Qué hago? — Me pregunto a mí misma. — Si me quedo aquí es obvio que van a encontrarme, ya los escucho dentro de la habitación del frente.

Me asomo a la ventana para pensar en un plan, decido que es momento de salir de aquí incluso si debo saltar desde el tejado al jardín del frente. Guardo el celular en mi bolsillo antes de salir por la ventana, miro por un momento hacia abajo, no está tan algo, solo espero aterrizar bien. Mientras tomo el valor para saltar escucho como los hombres intentan derribar la puerta sin éxito, luego resuenan un par de disparos.

— ¡Halley! — Grita Alex desde abajo. — Siéntate en el borde y déjate caer, yo te atrapo.

— ¿Estás seguro?

— Sí, apresúrate.

Sigo sus instrucciones al pie de la letra, al dejarme caer cierro los ojos con fuerza, él detiene mi caída, pero ambos caemos al suelo, yo quedo sobre él totalmente ilesa.

— Ponte de pie, vamos a mi auto. — Alex ve a los hombres mirar a través de la ventana hacia donde estamos.

Las sirenas de la policía se escuchan a lo lejos, esto parece alarmar a ambos sujetos vestidos con pasamontañas, se retiran de la ventana a toda velocidad, no los vemos salir en ningún momento por la salida del frente así que asumo que se fueron por detrás. Abrazo a Alex fuertemente dejando salir mis angustiadas lagrimas una vez más.

— Todo va a estar bien tranquila, ya estas a salvo.

Por alguna extraña razón me siento segura en sus brazos. Alex era tan considerado y dulce, tiene unos hermosos ojos verdes y una hermosa sonrisa que cautivaría a cualquier chica, su cabello levemente rizado castaño claro, su piel morena clara es tan perfecta, es tan fuerte y valiente. Lo conozco desde que tenía 15 años y el 18, lo conocí cuando entrevisto a mi padre para el periódico, también entrevisto a mi madre, a mi hermano y a mí para otro artículo, lo llamó "Familia moderna", durante ese tiempo hablamos mucho y salimos, como amigos claro, en poco tiempo nos hicimos buenos amigos. Siempre me pareció muy interesante, tenía una forma de ver las cosas que me resultaba increíblemente fascinante, siempre fue tan positivo aun que las cosas fueran mal. El me enseñó a ver las cosas desde otra perspectiva, porque las historias siempre tienen dos lados, pero muchas veces solo conocemos uno.



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En el texto hay: misterio, romance, suspenso

Editado: 12.01.2026

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