El detective parece un poco extrañado por mis exigencias, ciertamente no le agrada la idea de dejar a Terry en el caso y mucho menos el proporcionarle protección a Alex.
— Esta bien. — Se cruza de brazos. — Haremos un trato. Dejaré al oficial Lawrence en el caso, los reubicaremos y enviare a 2 agentes más, pero en cuanto el oficial Lawrence la ponga en peligro otra vez lo sacare del caso. Con respecto al señor Dawson, enviare a un oficial para su protección, pero será decisión suya tomar esa protección o no. ¿Eso le parece bien?
— Por supuesto. — Digo satisfecha. — Me parece bien.
— Ahora necesito su declaración.
El detective saca su grabadora, al ponerla a grabar comienzo a explicar todo lo sucedido.
Estaba en la lavandería poniendo ropa en la lavadora cuando de pronto escucho que la puerta principal se abre de golpe, me quedé paralizada por el miedo, en cuanto pude recuperarme del shock salí de allí, al observar hacia abajo solamente vi a una hombre con pasamontañas, aunque debo aclarar que eran dos, así que decidí no bajar y regresé a la habitación. Llamé a emergencias, al oficial Lawrence y a mi amigo Alex para que me auxiliara ya que, sé que trabaja cerca de ese sitio. Empujé la cómoda hacia la puerta para bloquearla, escuché como aquellos hombres subían las escaleras y revisaban cada habitación, una a una se abrían, escuchaba el rechinido de las puertas, estaban buscándome para matarme, mi corazón latía tan fuerte que podía escucharlo. Decidí que lo más sensato era salir por la ventana y lanzarme del tejado, los sujetos al llegar a la habitación intentaron derribar la puerta, al no conseguirlo comenzaron a disparar, justo en ese momento llegó Alex, él me animo a saltar del tejado y me atrapó al caer. Cuando los hombres me vieron afuera y escucharon las sirenas a lo lejos, decidieron salir huyendo por la parte de atrás.
— ¿Recuerda algo más?
— No, nada relevante.
— Bien, gracias por su declaración señorita Messer. Ahora si me disculpa iré a arreglar lo de su reubicación. Mañana se le informará a donde será enviada. Por ahora ira a un hotel, duerma un poco, mañana será un largo día.
Al salir de la oficina Terry ya estaba esperándome con mis maletas.
— ¿Lista para irnos?
— Si, estoy agotada.
Nos dirigimos hacia el automóvil, Terry mete mis maletas en el baúl, para después abrirme la puerta, cuando estoy a punto de subirme veo de reojo a un auto que pasa muy despacio por la calle, es un sedán negro, baja el vidrio y saca un arma semiautomática.
— Halley abajo. — Grita Terry abalanzándose sobre mi para tirarme al suelo, él me cubre con su cuerpo para protegerme.
Unos policías que estaban cerca le disparan al auto el cuál, aumentó su marcha para irse a toda velocidad de la escena.
— ¿Estás bien? — Terry me sacude por los hombros al ver que no respondo. — ¿Halley? ¿Estás herida? — Me revisa de pies a cabeza.
— Lawrence ¿Están bien? — Un oficial se acerca a nosotros para auxiliarnos.
— Estamos bien, ella está en shock. ¿Puedes sacar sus maletas del auto?
Los policías que están en la comisaría salen a la calle para saber que sucede, entre ellos el detective Carter quién me levanta del suelo y junto a Terry me ayudan a llegar adentro.
— ¿Qué demonios sucedió? — Pregunta el detective.
— Un auto... negro... disparos. — Tartamudeo aun en shock.
— Nos dispararon desde un Mazda 6, sedán negro, no pude ver las placas. — Informa Terry, quien no parece estar tan afectado como yo. — Estaban usando una arma semiautomática. Se fueron hacia el norte.
— Entiendo, haré que revisen las cámaras de seguridad, quizás hayan quedado grabadas las placas del vehículo.
— Creo que la cafetería de la esquina tiene un mejor ángulo de las placas traseras.
— Bien pensado, haré que alguien solicite las cintas. Por lo pronto es mejor que se vayan de aquí, dos patrullas los escoltarán al hotel.
En el hotel nos quedamos en una misma habitación, ya que solo quedaba una disponible con dos camas. Al llegar me pongo una pijama, no tengo ánimos para nada más que para quedarme entre las sábanas de la cama y analizar todo lo que sucedió hoy. Terry se queda toda la noche sentado en una silla vigilando la puerta a pesar de que hay un policía afuera y dos más frente al hotel.
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Cuando desperté Terry no estaba ni en su cama ni en la silla donde lo vi sentado antes de quedarme dormida, me siento en el borde de la cama para poder ver la hora en la mesa de noche, son a penas las 6:30 am. La puerta del baño se abre, allí estaba Terry tenía solamente una toalla amarrada en su abdomen que le llegaba a la rodilla. Intento no mirarlo, pero me resulta hipnótico aquel cuerpo tan musculoso.
—Lo siento ¿Te desperté? — Dice mientras frota una toalla más pequeña en su cabello para secarlo un poco.
— No, tranquilo.
— Esta bien. Salí porque olvidé mis pantalones. — Se ríe un tanto nervioso. — Ahora vuelvo.
— Si, claro.
Nunca en mi vida había visto a un hombre en toalla, si mi madre viera esto se moriría.
Terry salió pronto del baño, así que decido darme una ducha también, mientras estoy bajo la regadera observo con detenimiento aquellas heridas en mi abdomen, son tan horrorosas y tendré que llevar estas cicatrices por siempre, pero al menos estoy viva, tengo milagrosamente una segunda oportunidad para vivir y estoy agradecida por ello. Luego de vestirme salgo del baño.
— Tengo hambre. ¿Podemos pedir algo para comer?
— Seguro, pide lo que quieras.
— Gracias.
La comida llega rápido, no habíamos cenado, así que acabamos de comer en un santiamén. Terry recibe una llamada donde le indican que ya está todo listo para que vayamos a la estación nuevamente, él toma mis maletas, luego de acomodar todo en el auto vamos a la estación, allí nos reciben los detectives.
— Señorita Messer acompáñeme por aquí.
Sigo al detective hasta una habitación con una mesa enorme y una televisión, al final de la mesa está un hombre, calculo que tiene unos 50 años, viste un traje negro y tiene consigo un portafolios, una maleta y una caja.
Editado: 30.01.2026