Constante Amenaza

CAPITULO 15

Narra Sam.

 

Desde las 9 de la mañana estoy despierta y preparando el desayuno, a eso de las 10 se supone que llegan todos. Nunca más pienso invitarlos a comer porque esto es como cocinar para una base militar de la Marina, no entiendo cómo, pero sé que los chicos comen bastante.

─Sammy, te amo cariño ─ me dice Cam, probando los panqueques que hice.

Justo a las 10 llegan y pasan todos juntos como si nada, se sientan y comienzan a devorar todo el desayuno que preparé, pareciera que sólo venían a comer, porque nadie ha dicho una palabra en todo este tiempo, por suerte hice tanta comida que incluso sobró.

Nos disponemos a ver una película mientras que hago que los tres mosqueteros laven los trastes, Jack con Ben limpian la mesa y Chris guarda en Tappers la comida que sobró, pues la podemos dejar para la tarde y así no pierdo ni comida ni dinero.

─Hay algo que les debo decir ─ habla Matt ─ me voy a quedar trabajando acá, tengo 20 años, mi responsabilidad es mi hermana y ya tengo un trabajo genial acá, me quedo aquí.

Nosotros como buena familia que somos nada más lo abrazamos y apoyamos con su decisión, pues también sabemos que lo seguiremos viendo, aunque no será lo mismo, pero estamos seguros de que no cortaremos la comunicación. La familia nunca se separa.

─Por lo menos podré seguir conquistando, no tendré a una enana diciéndome...─ comienza Cam.

─Papá ─ dicen los trillizos y Matt a coro.

Sophie se ríe.

─Yo también me quedaré ─ anuncia Ben ─ mis padres están de acuerdo en todo, además tengo una oportunidad muy grande y no la puedo desaprovechar.

─De nuestro grupo vinimos 2 personas y 7 animales y ahora resulta ser que, regresaremos 5 animales y una sola persona ─ dice Chris.

Seguimos viendo la película hasta que termina, luego decidimos recorrer New York.

 

***

Tiempo después.

***

 

Narra Liz.

 

─Demon, por favor basta ─ suplico casi sin voz. Este ser no tiene compasión.

─Me gusta que supliques niña ¿Enviamos la foto? ─ aunque diga que no igual lo hará.

Toma una foto y la envía.

 

Narra Chris.

 

Último día de clases, mis neuronas ya no resistían. Nuestra última clase la tenemos todos juntos y luego listo, fin a toda esta etapa que obvio no vamos a recordar luego de un tiempo.

Salimos del Instituto, ese que nos acogió, aunque sabían que podríamos hacer explotar químicos con tal de escapar de clases.

─Bien ¿a la playa? ─ pregunta Jack.

─No, al aeropuerto, vacaciones en New York City ─ digo mostrando nuestros boletos de avión.

─ ¡¡Sí!! – gritamos todos y corremos al lado de nuestros autos.

─Tenemos que pasar a buscar nuestras maletas y nada más ─ dice mi Sam.

Nos tenemos que organizar para ver cómo nos iremos para llegar en la menor cantidad de vehículos posibles, al final Jack se lleva a los trillizos y yo voy con Sam, así hacemos un recorrido muy corto y no nos tardaremos más del tiempo necesario.

Conduzco al aeropuerto luego de que nos aseguramos de llevar todas las cosas, a penas legamos al aeropuerto, lamo a los chicos. Nos juntamos y abordamos nuestro avión que ya estaba casi por despegar, sólo faltábamos nosotros.

New York City, vamos a conquistarte estas vacaciones.

 

Narra Sam.

 

Llegamos a New York, por suerte el auto de todos nos espera, nos aseguramos de pedir que nos lleven nuestros vehículos al aeropuerto y así no tener que esperar tanto. Yo me voy con Chris en su auto, Ethan lleva a Seba y Cam se va en el de él.

─Vamos a la empresa ─ dice Chris, los chicos asienten.

Lo único que me molesta de Christian es que tiene tremendo auto, con una potencia increíble y tiene que ir respetando todas las reglas de tránsito cuando no hay nadie controlando, pero luego de diez años al fin llegamos a la empresa, subimos en ascensor y nos dirigimos a la que será oficina de Liz.

Las puertas se abren y vemos a la misma secretaria de siempre, ella está aquí porque debe mantener todo ordenado y como mi suegro ordena desde Miami.

─Olivia ─ dice Chris, la chica lo ve y se sonroja, ruedo los ojos, él es mío y nadie debería hacerle ojitos ─ necesito que notifiques a Matthew Focker y a Benjamin Clark que los necesitamos en la oficina.

Olivia asiente rápidamente, nosotros nos adentramos a la oficina y obvio yo me siento en el puesto que le corresponde a mi mejor amiga.

En 5 minutos los chicos aparecen en la oficina sin entender que pasa.

─ ¡Amor! ─ grita Ben al ver a Jack, corren a abrazarse y se besan, estos chicos son tan lindos. 

─Pero que sorpresa ─ dice Matt que nos saluda a todos.

─Tenemos que salir de rumba esta noche ─ dice Cam. Típico de él, fiesta tras fiesta.

─Ok, Holly puede cuidar a Sophie, no hay problema ─ dice Matt.

─ ¿Quién es Holly? ─ preguntamos todos.

─Una sobrina, tiene 15 años, se lleva de lo mejor con Sophie, además que si le pago la cuidará sin problema ─ dice Matt.

─Fiesta ─ gritan los tres mosqueteros.

Nos reímos. Extrañaba a los chicos, pero más que nada extraña estar juntos en un mismo lugar, no era lo mismo las llamadas y mensajes.

 

Narra Matt.

 

Los chicos llegaron, una sorpresa enorme, con Ben planeábamos ir a verlos, pero por el trabajo no podíamos, entonces que ellos hayan venido es mucho mejor.

─Ey Matt ¿le diremos de la investigación? ─ me pregunta Ben.

─No, ni una palabra, podríamos arriesgar todo ─ le respondo y nos unimos a los chicos que están en la pista de baile.

Obvio que salimos, nos hacía falta salir a divertirnos, prácticamente estábamos encerrados en el trabajo y no era lo mismo salir sólo los dos. Además, cuando uno está muy cansado no tiene ganas de nada, esto es muy complejo cuando tú tienes que hacer casi todo. Por otro lado, también está que por las noches nos dedicábamos en seguir una investigación privada.




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